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El día de las primeras damas

Carla Bruni visitó una exposición con la Reina y almorzó con Sonsoles Espinosa

Todo lo que a Carla Bruni le gustan las cámaras, le espantan a Sonsoles Espinosa. Ayer este amor por la vida mediática de la primera dama francesa y esa casi fobia de la esposa del presidente del Gobierno español se escenificó a las puertas del palacio de la Moncloa, donde ambas almorzaron en privado. A su llegada, Bruni saludó a los fotógrafos, sonrió y marcó una vez más una posición de posado. A su lado, Sonsoles que se dirigía a ella en francés, le invitaba a pasar y acabar con el espectáculo cuanto antes. Ayer fue el día de las primeras damas en la visita oficial del presidente francés a Madrid.

La Embajada francesa negoció con la Casa del Rey y con el Gobierno español una agenda para Carla Bruni, algo que no suele ser habitual en otras visitas de Estado. Así que por la mañana la señora Sarkozy estuvo en el Congreso para escuchar a su esposo y luego comenzó con su programa.

La primera parada fue en el Museo Reina Sofía. Allí le aguardaba la Reina, que quiso acompañarla en la visita a la exposición de Julio González. Fue Bruni quien pidió ver la obra del artista español que vivió y murió en Francia. "Preguntó mucho. Le dimos el catálogo de la exposición y lejos de guardarlo lo abrió y fue atendiendo las explicaciones", señaló un miembro de la comitiva, que formaban la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y el director del museo, Manuel Borja-Villel. A las puertas del museo, Carla Bruni se despidió de doña Sofía, pues ambas damas no iban a volver a verse. Lo hicieron en inglés, aunque la esposa de Sarkozy tuvo un detalle con los fotógrafos que tan bien la tratan y les dedicó un "buenos días, ¿qué tal?" en castellano.

Mesas separadas

Desde el museo, Bruni se marchó a la sede del Instituto Francés de Madrid para una breve visita, antes de acudir a La Moncloa. Para esta jornada de paseo por la ciudad, la primera dama francesa eligió un conjunto de chaqueta y pantalón negro ceñido con camisa blanca y, de nuevo, cinco centímetros de tacón. La única información del almuerzo entre Carla Bruni y Sonsoles Espinosa que facilitó La Moncloa fue: "El ambiente ha sido cordial y amistoso".

Al mismo tiempo, en otro edificio del complejo presidencial almorzaban José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolas Sarkozy tras dar por finalizada la cumbre hispano-francesa. Ambas parejas se reunieron para tomar un café antes de dar por concluida la visita oficial. En el encuentro se habló de música, que tanto apasiona a Sonsoles y a Carla. Aunque en gustos musicales, como sucede con los mediáticos, tampoco se parecen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de abril de 2009