Flotats recrea la luz de Descartes y Pascal a un siglo de la Ilustración

El teatro Olympia estrena la obra de Brisville sobre el encuentro de dos genios

El director y actor Josep Maria Flotats encarna al filósofo y científico francés René Descartes (1596-1650). Y Albert Triola da vida al matemático, teólogo y también filósofo Blaise Pascal (1623-1662). Dos cerebros privilegiados, dos genios poderosos, "probablemente los más brillantes del siglo XVII", que iluminaron una de las épocas más oscuras de la historia humana un siglo antes de que la Ilustración, el Siglo de las Luces, abriera nuevos horizontes de progreso. Y encarnan a estos dos sabios en la obra de teatro El encuentro de Descartes con Pascal joven, escrita por Jean-Claude Brisville y dirigida por Flotats, que ayer se estrenó en el teatro Olympia de Valencia.

La obra recrea un encuentro real, histórico, contrastado. Descartes, ya mayor a sus 51 años, y Pascal, entonces con 24, se vieron solo una vez en su vida, el 24 de septiembre de 1647, en el convento parisino de los Mínimos. "Descartes estaba muy interesado en conocer a ese joven genio del que hablaban tanto y que había creado a los 16 años una calculadora mecánica", explicó ayer Flotats, "y Pascal estaba encantado con el encuentro y fascinado con la figura de Descartes". A partir de ahí todo son especulaciones. Así, Brisville recrea ese encuentro, del que no hay ninguna referencia de lo allí hablado, a partir de los conocimientos que dejaron en herencia los genios y de la correspondencia a terceros (no hay constancia de que se cartearan).

El texto resultante es "apasionante", explica el director, con un "lenguaje de alto nivel" que refleja una conversación de "una inteligencia agudísima y exquisita". Pese a ello, Flotats, que se ha guardado la obra en un cajón desde que le llegó el texto hace 15 años a la espera de tener edad para encarnar al filósofo de la duda metódica que acuño la frase cogito ergo sum (pienso luego existo), asegura que el público disfruta enormemente de tan refinado encuentro. Y eso aunque la escenografía es mínima (mesa y silla estilo Luis XIII a la luz de una vela) y la coreografía de los actores, prácticamente inexistente.

Triola destacó que recibir el encargo le hizo mucha ilusión porque es un "regalo, un privilegio" trabajar junto a Flotats. Privilegio que se alargó durante los ocho meses que ensayaron la obra a la búsqueda del punto de "complicidad" necesario para recrear a los dos personajes.

La obra busca dar luz a unos personajes modernos a los que les tocó vivir la amenaza de la ignorancia elevada a régimen. "¿Qué hubiera sido del hombre si no hubiera habido censura?"

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de abril de 2009.

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