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Reportaje:Dinero & inversiones

Un colchón que sale caro

El uso de autocartera para sostener las cotizaciones empieza a causar minusvalías

La autocartera es un instrumento al que las compañías conceden múltiples usos. La Ley de Sociedades Anónimas permite a las empresas disponer de acciones propias siempre que éstas no superen en ningún momento el 5% de su capital social. Este límite concede a las sociedades cotizadas un amplio margen para utilizar sus títulos como retribución al accionista (amortizando o repartiendo la autocartera), para remunerar a sus principales ejecutivos, para proveer de liquidez a las acciones, como canje en movimientos corporativos o convirtiéndolos en un blindaje ante ofertas no deseadas.

Sin embargo, el largo mercado bajista está llevando a las compañías a dar a la autocartera su fin más primitivo: sujetar la cotización en momentos de debilidad, y al mismo tiempo mandar un mensaje de confianza al mercado: compro mis títulos porque creo que están baratos. Entre 2004 y 2007, la autocartera, además de servir a esos fines, proporcionó a las empresas importantes plusvalías gracias a la subida sostenida del mercado. Ahora, en cambio, el dopaje legal de las cotizaciones con títulos propios empieza a salir muy caro porque la caída de los precios hace a las empresas sufrir minusvalías que en algunos casos son bastante abultadas.

Iberia ganó más dinero con la autocartera que con su negocio

BBVA perdió 172 millones en 2008 en operaciones con acciones propias

La crisis económica y las fuertes ventas a corto de los fondos especulativos (hedge funds) se han cebado sobre todo con los valores financieros. Por eso, los bancos son los que más han utilizado en el último año la autocartera para frenar la sangría de sus cotizaciones. Eso les ha supuesto en muchos casos incurrir en fuertes pérdidas en sus movimientos de autocartera. Al menos, con la nueva contabilidad estos números rojos no van contra los resultados, sino que se cargan contra los fondos propios de la compañía.

Una de las entidades más activas con las operaciones de autocartera es el BBVA. En 2008 compró 1.118 millones de acciones y vendió 1.073 millones. En total, movió títulos equivalentes al 58% de su capital social (los grandes bancos intervienen casi a diario en el mercado y en muchas ocasiones es por cuenta de terceros). El precio medio de compra fue de 12,60 euros por acción, y el de venta, de 12,52. En total, el BBVA perdió 172 millones en 2008 por operaciones con acciones propias (en 2007 perdió sólo 26 millones, mientras que en 2006 ganó 17 millones). En el arranque de 2009, la entidad ha seguido engordando su autocartera, desde el 1,64% de cierre de año al 2,4% declarado est mes, aunque fuentes del mercado indican que esa cifra ya se ha reducio casi a cero en los últimos días y tal vez, con la recuperación de las cotizaciones, el resultado haya sido ahora más positivo.

El Banco Santander aún no ha publicado su informe de buen gobierno ni su memoria de 2008, por lo que no se sabe cómo le fue invirtiendo en títulos propios, pero también ha estado muy activo con la autocartera. En los últimos meses ha comunicado la compra de grandes paquetes fuera de mercado que han elevado su autocrtera al 3,928% desde el 0,9% con que cerró el pasado ejercicio.

Otro banco al que la inversión en acciones propias le supuso importantes pérdidas en 2008 es Bankinter, con 21,3 millones de euros. El pasado ejercicio, Bankinter compró más de un millón de títulos y vendió medio millón. En conjunto, movió acciones equivalentes al 0,3% de su capital. La autocartera de Bankinter en este momento alcanza el 1,02%.

En Banesto, las operaciones con sus títulos en 2008 también terminaron con pérdidas. En concreto, la entidad presidida por Ana Patricia Botín reconoce unas pérdidas por este concepto de 11,9 millones, mientras que en 2007 el resultado negativo sólo fue de un millón de euros. Durante 2008, Banesto adquirió 33,3 millones de acciones y vendió 35,7 millones. En total, el banco movió el 10% de su capital y el 83% de los títulos que se contratan libremente en Bolsa (free float o capital flotante).

Por lo que se refiere al Banco Popular y Banco Sabadell, lograron en 2008 beneficios con sus movimientos de autocartera de 957.000 euros y 1,69 millones, respectivamente. En lo que va de año, ambas entidades han aumentado significativamente su autocartera: la del Popular ha pasado del 0,17% al 1,85%, mientras que la del Sabadell ha saltado del 0,37% al 2,77%.

Aparte de los bancos, la compañía del Ibex 35 a la que peor le fue en 2008 con su autocartera fue Abengoa. El grupo andaluz perdió 17,35 millones por este concepto. Abengoa, que firmó un contrato de liquidez con el Banco Santander, compró 20,59 millones de títulos y vendió 18,4 millones. En total, la autocartera movió el 43% de su capital.

Dentro del índice, a la compañía que mejor le fue con los movimientos de acciones propias fue a Iberia. La aerolínea, según su informe de buen gobierno, ganó por este concepto 49 millones. Es decir, Iberia tuvo un beneficio mayor por la autocartera que por su negocio (32 millones de euros). En 2008, la compañía adquirió 2,55 millones de títulos y vendió 1,21 millones. El precio medio de compra fue de 2,31 euros, y el de venta, de 2,69.

En el caso de Telefónica, el beneficio por las operaciones de autocartera pasó de los 22,6 millones de 2007 a sólo 83.000 euros en 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de abril de 2009