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Los sindicatos policiales acusan de desleal al fiscal general

El revés que Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado, propinó ayer a la policía retumbó durante todo el día. Tras digerir las palabras de Conde-Pumpido, los sindicatos policiales pasaron del estupor a la ofensiva. Le acusaron de desleal y mentiroso, además de exigirle una rectificación, que no se produjo. Las declaraciones del fiscal general en las que culpó a la policía de no enviar la información requerida para impugnar las candidaturas vinculadas al entorno de ETA provocaron también un aluvión de reacciones políticas reclamando al Gobierno que dé explicaciones.

"Sus palabras son una desconsideración con los servidores de la ley y una deslealtad al Estado de derecho", aseguró José Ángel Gago, coordinador y portavoz de los sindicatos policiales. "Conde-Pumpido debe rectificar o dimitir [no pueden destituirle], dado el mal ambiente que ha creado entre la policía y la fiscalía, un hecho inédito en democracia", concluyó.

A la indignación de los sindicatos se unieron las exigencias de la oposición. Muchas miradas apuntaron al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. "Las declaraciones son de una gravedad institucional extrema, que exige la inmediata comparecencia parlamentaria del ministro del Interior", manifestó en un comunicado Federico Trillo, coordinador de Justicia y Libertades Públicas del PP, tras un mes sin hacer declaraciones a la prensa.

El líder de los populares, Mariano Rajoy, apuntó más alto y requirió que sea el presidente Zapatero, quien "explique ya" las quejas de Conde-Pumpido.

"Que el fiscal se vaya a su casa tras haber tenido la desfachatez de culpar a la policía de no seguir las instrucciones de la fiscalía", manifestó a Europa Press Rosa Díez, diputada de Unión, Progreso y Democracia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de abril de 2009