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Reportaje:

Viejo espíritu, nuevas técnicas

Los expertos apuntan al dinero, la organización y las redes de ojeadores como las claves del éxito inglés en Europa

La supremacía inglesa en la Liga de Campeones ya no admite dudas. Doce semifinalistas en los últimos cinco años y dos campeones son las pruebas irrefutables. El Manchester United, el Chelsea y el Arsenal han vuelto a colarse en unas semifinales en las que sólo el Barcelona se atreve a discutir el dominio inglés. Es una tendencia que parece imparable. Directores deportivos, ojeadores, técnicos y leyendas del fútbol tratan de explicar las causas de este fenómeno. Éstas son algunas de sus conclusiones.

- Un ritmo arrasador. El Manchester arrolló al Oporto en una primera mitad infernal. El Arsenal fulminó al Villarreal. Y del choque entre el Chelsea y el Liverpool salieron vencedores los aguerridos y competitivos blues. "La clave es la intensidad física, muy superior a la de otras Ligas", opina el capitán del Arsenal, Cesc, sorprendido por la rapidez de su recuperación después de superar una rotura de ligamentos en una rodilla. Los equipos ingleses someten a sus rivales foráneos con su mayor intensidad de juego. "En Inglaterra, el árbitro permite jugar más y hay menos interrupciones", expone Francis Cagigao, ojeador del Arsenal. De ahí, la indignación de Rafa Benítez, el técnico del Liverpool, cuando el español Medina Cantalejo pitó 28 faltas en contra a los reds en su enfrentamiento con el Chelsea sin tratarse de un duelo especialmente duro. "¡Esto no es España, esto no es España!", gritó durante el encuentro Benítez a Pérez Burrull, el cuarto árbitro, para que instara a Cantalejo a que interrumpiera menos el partido. No tuvo éxito.

"El ritmo es muy alto, tanto con el balón como sin él", abunda Jesús García Pitarch, director deportivo del Atlético; "los jugadores van a jugar y los árbitros no les interrumpen. Aquí, en España, hay algunos que siempre están tirándose. Si pitas ocho faltas menos, hay mucha más intensidad". "La mentalidad de los futbolistas ingleses es muy buena", insiste Fernando Gómez, director deportivo del Valencia; "lo dan todo. En el Chelsea, por ejemplo, van como aviones pese a ser veteranos. Demuestran integridad profesional".

- Potencial económico y... más. "Sin duda, el dinero de las televisiones y los inversores nos ayuda mucho y puede ser determinante", reconoce Frank Arnesen, director deportivo del Chelsea. "El potencial económico es brutal", abunda García Pitarch. Pero no es suficiente. "Aquí [en Italia]", explica Arrigo Sacchi, ex técnico del Milan y de la selección italiana, "dicen que el éxito inglés se debe al dinero, a que sus clubes gastan más, pero no creo que haya diferencia respecto al Inter, el Milan, el Madrid o el Barça. Los salarios más altos los paga el calcio. Kaká e Ibrahimovic son los que más cobran".

- Intensa búsqueda en el exterior. Sandro Mazzola, leyenda del Inter de los años sesenta del siglo pasado, apunta a la organizada red de ojeadores ingleses. "Desde hace cuatro o cinco años, los clubes buscan más jugadores en el exterior que en su propio país. Eso hace diez no pasaba: pensaban que sólo les servían los británicos. Creo que se debe a la llegada de técnicos extranjeros, que les han hecho trabajar de distinta manera. Se están llevando chicos de España, Francia, Italia y Holanda además de toda Suramérica. No sólo es el dinero, sino el dinero más la organización".

El Arsenal, el Chelsea y el Liverpool tienen ojeadores que barren el mercado español. Al contrario no sucede. El Manchester arrebató al Lazio a Macheda, la nueva sensación de la Premier. El conjunto de Alex Ferguson ya quitó Rossi al Parma. Del mismo modo, el Arsenal birló al Barça a Cesc y Mérida.

"Los ingleses están invirtiendo más, están muy metidos en todos los torneos y en todos los sitios. Es una tendencia que cada vez irá a más", tercia Juan Cruz Sol, ojeador del Chelsea en España. "Lo de la red de ojeadores es un cuento", contrapone García Pitarch; "los chavales ingleses no podrían venir a España porque allí se les paga tres veces más. Además, son muy pocos los ingleses que hayan triunfado fuera: sólo Beckham".

- Globalización y mestizaje. Los cuatro equipos ingleses en los cuartos de final alinearon como titulares a jugadores de 18 nacionalidades, desde Benayoun (israelí) hasta Skrtel (eslovaco). Tres de los cuatro primeros de la Premier están dirigidos por extranjeros: un español (Benítez), un holandés (Guus Hiddink) y un francés (Arsène Wenger). "Los ingleses siempre han tenido garra, fuerza física, motivación y espíritu de equipo", explica Sacchi, "pero estaban retrasados en técnica y la han ganado con los jugadores y los entrenadores extranjeros. Éstos, además, adquieren enseguida la mentalidad inglesa. Y consiguen equipos con carácter, cohesión, técnica y un guión establecido por ellos, por los Wenger, José Mourinho, Benítez o Hiddink".

"Antes", dice García Pitarch, "el fútbol inglés se parecía al rugby. Ahora, a esa agresividad le han añadido calidad. Hay una cultura competitiva muy grande". "Los equipos ingleses eran poco competitivos fuera de las islas", añade Fernando Gómez; "ahora, ya no gracias a la llegada de jugadores y entrenadores extranjeros. A pesar de que siempre van al ataque, piensan más en el resultado, son más pausados".

"En la 'Premier' no hay veneno"

Arrigo Sacchi, ahora en funciones de comentarista en una de las televisiones de Silvio Berlusconi, se quedó sorprendido el martes tras presenciar en Stamford Bridge el épico 4-4 entre el Chelsea y el Liverpool. "Entrevisté a Xabi Alonso y Rafa Benítez después de ser eliminados por el Chelsea y estaban muy tranquilos porque habían luchado con dignidad. Su afición les había aplaudido. En Italia, si pierdes, estás muerto. No importa cómo hayas caído".

El ex seleccionador italiano recordó ayer otra historia en el mismo sentido. "En la final de la Champions de Estambul [en 2005], la hinchada del Liverpool recibió a sus jugadores tras el descanso con una inmensa ovación [a pesar de que en esos momentos iban perdiendo por 0-3]. Con ese resultado, a los del Milan les habrían silbado".

"El ambiente en el fútbol inglés es fantástico", insiste Sacchi; "no les falta nada. Es muy positivo, tanto por parte de la afición como del club. No hay veneno. Es una cultura basada en la planificación y el largo plazo. Están más organizados y tienen más paciencia que nosotros".

La primera persona del plural la utiliza Sacchi para referirse tanto al fútbol italiano como al español, aunque con una matización: "Los italianos debemos mejorar mucho. Los españoles, no tanto".

Pese a su admiración por el fútbol inglés, el favorito de Sacchi para ganar la Champions es español. "El equipo que más me gusta es el Barça, después el Arsenal y por último el Manchester y el Chelsea, también muy competitivos".

El ex técnico del Milan ofrece una teoría sociológica: "Para los ingleses, el fútbol es un deporte con unas reglas que hay que respetar; para los españoles, un espectáculo, y para los italianos, una reivindicación social en la que hay que ganar como sea".

La supremacía inglesa en la Champions contrasta con su discreta participación en la Copa de la UEFA (sólo el Middlebrough se asomó en la final que perdió ante el Sevilla en 2006). La clase media está muy lejos de los cuatro grandes. Aun así, "el dominio inglés va a prolongarse durante muchos años", vaticina Frank Arnesen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de abril de 2009

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