Feijóo premia a su hombre de confianza con la Consellería de Presidencia

La presidenta del Parlamento pide rebajar incompatibilidades a los diputados

Es el primero, pero no uno más. Alberto Núñez Feijóo premió ayer a su mano derecha durante los últimos tres años. En vísperas de ser investido presidente, anunció que la Consellería de Presidencia en la nueva Xunta será para Alfonso Rueda. Es la primera cara de su gabinete que confirma, en un gesto evidente hacia su hombre de confianza y a la vez número dos del PP gallego. El resto del Ejecutivo se conocerá el fin de semana. Lo de ayer fue una nota escueta del partido para comunicar el nombramiento.

A las puertas del Parlamento, Feijóo no dio ayer ni una sola pista sobre sus otros nueve conselleiros. Eludió aclarar incluso si Rueda seguirá como secretario general en el PP tras el congreso regional que se celebrará la segunda semana de abril. "No depende de mí, depende del partido", se disculpó. Luego hizo repaso del currículum de Rueda como interventor y secretario de ayuntamiento [con plaza en Cambados] de quien destacó "su formación, lealtad y conocimiento de la Administración".

Previsiblemente el lunes, Rueda volverá a cruzar la verja de San Caetano en su camino de vuelta a un departamento donde ya ejerció como director general de Administración Local entre 2000 y 2005. En esa consellería entró de la mano de Xesús Palmou hace ahora nueve años. Pontevedrés, licenciado en Derecho, Alfonso Rueda se integró en el equipo de Feijóo en el congreso de la sucesión de Fraga. Desde entonces, se ha ocupado de la intendencia del partido y de ser su rostro menos amable. Responsable de la campaña de denuncias contra el bipartito sobre el supuesto lujo de Touriño, en ocasiones se le ha encontrado incómodo en el papel de látigo del Gobierno. El cargo como responsable del departamento de Presidencia, que conoce bien, es además un premio a su fidelidad.

Otra de las personas de confianza de Feijóo, que ya ejerce su cargo como presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, abogó ayer por "flexibilizar el régimen de incompatibilidades" de los diputados para evitar que la Cámara "sea un reducto de profesionales de la política que quieran seguir a toda costa porque no tienen profesiones a las que volver o porque les sea muy díficil". En una entrevista en TVG, Rojo abogó por una "flexibilidad que no menoscabe" el ejercicio de la profesión o la responsabilidad como parlamentario.

Las declaraciones de Rojo se producen días después de que se conociera que un parlamentario de su partido, Agustín Hernández, se empleó como directivo de una constructora a la que había adjudicado contratos millonarios, primero desde la Xunta y después desde la Diputación de Pontevedra. Hernández se ha comprometido a presentar en esta semana un informe jurídico para probar que no vulneró la ley de incompatibilidades, tal y como señaló el presidente en funciones, Emilio Pérez Touriño, tras anunciar la apertura de un expediente al diputado popular que además es funcionario de carrera.

Pese a todo, Hernández sigue sonando con fuerza para ocupar una cartera en el Ejecutivo de Feijóo. Su nombramiento se producirá el fin de semana, después de que el nuevo presidente tome posesión en un acto institucional en la Plaza del Obradoiro. Para la ocasión, el PP recuperará las gaitas que acompañaban a Fraga, aunque en menor cantidad. El futuro jefe del Ejecutivo se las pidió la semana pasada al presidente provincial del PP y de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar. "Sólo 60", la formación completa de la Real Banda de la institución orensana.

Feijóo se resiste así a romper la tradición instaurada por el presidente honorífico del PP que la última vez metió a 6.000 gaiteiros frente a la catedral. "Quiere ser acorde con su mensaje de austeridad", comenta el director de la Real Banda de Gaitas, Xosé Lois Foxo, que ya ultimó el repertorio con el equipo de asesores de Feijóo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 15 de abril de 2009.

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