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Entrevista:CARLOS AYMERICH | Portavoz parlamentario y candidato a liderar el BNG

"Es bueno que haya tres listas, pero estamos obligados al acuerdo"

A Coruña
Tendrá que enfrentarse a Núñez Feijóo en la sesión de investidura, al tiempo que se lanza como uno de los tres candidatos a liderar el BNG. No teme al debate interno, pero aboga por un acuerdo cuando llegue la asamblea

Erigido en portavoz parlamentario del BNG, "un cargo transitorio", precisa, "a expensas" de lo que decida la asamblea nacional del 10 de mayo, Carlos Aymerich (Vigo, 1967) mide sus palabras y trata de aparecer conciliador. El pasado sábado fue presentado además como candidato a líder del nacionalismo gallego por el colectivo Máis BNG, que agrupa a los dirigentes identificados con la línea del dimitido Anxo Quintana. "Creo que está en nuestra mano conseguir remontar y recuperar apoyos electorales perdidos", asegura.

Pregunta. ¿Se siente cómodo con la etiqueta de quintanista?

Respuesta. Es una forma de hablar. Somos un grupo de compañeros que más que tener una fidelidad personal a Anxo Quintana, compartimos una forma de ser del BNG y de concebir el nacionalismo en la Galicia actual. Entendemos que el Bloque no es una mera suma de partidos y de colectivos, sino que es una realidad en sí mismo. Lo demuestra el hecho de que la mayoría de los hombres y mujeres del Bloque estamos afiliados directamente al BNG, no militamos en ningún tipo de intermediarios.

"El bipartito se agrandará con el tiempo, se verán sus avances"

"El nuevo impulso del BNG se tiene que ver también en las personas"

"Nuestra fragilidad organizativa es evidente. El PP sí supo movilizar"

P. ¿Habrá acuerdo entre las tres candidaturas (la suya, la de Beiras y la de Guillerme Vázquez) para integrarse en una?

R. En una fuerza política plural como el BNG, el acuerdo es fundamental, necesario y es la norma. Es bueno que haya tres listas, que otras opciones se manifiesten sin ningún tipo de problema ante la militancia. Pero luego eso nos obliga responsablemente a buscar acuerdos, porque todos compartimos algo: obtener lo mejor para el BNG y trabajar para que esté dentro de cuatro años en el Gobierno.

P. ¿Ese acuerdo entre listas se decidirá en el último momento?

R. En la fase final de la asamblea nacional, antes de las votaciones, es cuando estamos todos obligados a buscar el acuerdo. Es necesario y es bueno. Sabremos a quién representa cada uno.

P. Al margen de causas ajenas en el resultado electoral, ¿qué falló en el Bloque?

R. Un marinero no se puede quejar del mar. Cuando se habla de la campaña de ciertos medios de comunicación o de la campaña sucia del PP, ¿alguien esperaba realmente otra cosa? Sería un error de apreciación sobre lo que es el país. En el BNG, creo que hubo un problema de comunicación. Se hicieron muchas cosas que no se supo comunicar o implicar a la sociedad. La imagen del Gobierno bipartito se agrandará con el tiempo. La gente se va a dar cuenta. Puede ahora parecer poca cosa el avance en el uso del gallego en la enseñanza, y seguramente erramos en no implicar a la comunidad educativa, pero cuando el PP empiece a dividir a los niños en función de la lengua, la gente se va a dar cuenta de que el anterior modelo era integrador.

P. Abogó por una renovación de la dirección en la que los históricos dejen la primera línea.

R. Sería bueno que este nuevo impulso del BNG se viese reflejado también en las personas. Es mi punto de vista. Hay personas que le dieron mucho al Bloque y aún tienen mucho que darle, pero los puestos no tienen por qué ser siempre los mismos.

P. Quintana dio un paso atrás pero, ¿sin cerrar las puertas para volver?

R. Quintana dijo que no, y creo que eso hay que ponerlo en valor. Seguirá activo en política, pero no quiere estar en la Ejecutiva, ni ser ningún obstáculo en esa renovación del BNG. No es la primera vez que el Bloque sufre un retroceso electoral pero sí la primera vez que alguien asume responsabilidad, y eso también es importante.

P. Aparece roto el consenso interno: Encontro Irmandiño de Beiras lanzó acusaciones contra usted y la UPG, dice que tienen miedo a la militancia.

R. Yo respeto mucho lo que digan los compañeros, pero otra cosa es que lo comparta. Yo, desde luego, no tengo miedo a la militancia.

P. Se habla mucho del papel dominante de la UPG.

R. La UPG nunca tuvo un portavoz nacional. Siempre tuvo una presencia importante en el Bloque y eso se refleja en los órganos de dirección. Es bueno que vayamos en diferentes listas y que veamos lo que representa realmente cada uno. No con ningún ánimo de confrontación, sino precisamente para buscar después, sobre una base real, puntos de encuentro y acuerdos que sean representativos de lo que quiere la militancia.

P. ¿Está de acuerdo con el documento político que alerta de la fragilidad organizativa y también ideológica del Bloque?

R. No hay fragilidad ideológica, se corrigió esa parte, lo que hay es un problema para comunicar. Lo de la fragilidad organizativa es evidente. El PP supo realmente movilizar. Nosotros tenemos que ampliar la militancia, organizar a los simpatizantes, implicarlos de forma activa en el trabajo y las decisiones del BNG. Mientras no se haga, será un elemento de debilidad.

P. El Bloque no se caracteriza por ser una organización abierta a los simpatizantes.

R. Es una visión que existe pero que, desde mi punto de vista, no se corresponde bien con la realidad. Yo fui simpatizante antes de afiliarme en 1993 y participé en campañas y actos. Ahora hay muchos campos, como las nuevas tecnologías o la realización de propuestas, en los que la gente puede implicarse. Es responsabilidad del BNG facilitar esa implicación de la amplia red de simpatizantes que tiene. Se puede aprovechar mucho mejor.

P. ¿Están deterioradas las relaciones con el PSOE?

R. Yo no diría eso. Acuerdos como el que permitió la presencia del BNG en la Mesa del Parlamento son un buen precedente y marcan la línea en la que deberíamos perseverar cada fuerza política, dentro de su autonomía y con distintos proyectos y formas de entender el país. Si realmente queremos construir una alternativa al PP, estamos obligados a entendernos. Eso va a requerir un grado de colaboración en la oposición, sobre todo cuando compartimos opciones importantes de gobierno en el ámbito municipal y cuando en este momento el PSOE, en las Cortes, no anda muy sobrado de apoyos.

P. ¿Va a condicionar su apoyo al Gobierno Zapatero a la relación con el PSOE en Galicia?

R. No; son dos ámbitos diferenciados. La posición del BNG en Madrid no va a depender de lo que ocurra en Galicia, sino de las medidas que adopte el Gobierno. Y el Bloque no va a facilitar que el PP llegue al Gobierno de Madrid.

P. El BNG aboga por no revisar los pactos locales. ¿Pero cómo se va a tratar de evitar en las ciudades los errores del bipartito de la Xunta?

R. Hacemos una valoración globalmente positiva de esos pactos, que tienen un claro carácter estratégico. El error fundamental en la Xunta, tanto nuestro como del PSOE, era la competencia entre nosotros. Y pensar que el PP estaba derrotado. Eso nos llevó a abandonar la defensa del bipartito como tal. El problema no es que no hubiese suficientes fotos de Touriño, sino que no hubo fotos conjuntas de Touriño y Quintana. Ese es el riesgo que tenemos que controlar en las ciudades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de abril de 2009