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Alicante recuerda al galés que salvó a miles de republicanos

Alicante recuerda al capitán del 'Stanbrook' que salvó a 3.000 republicanos

"Subimos por la pasarela, el capitán Dickson ayudó a todos, nos dio la mano para entrar", recordaron ayer emocionadas las hermanas Helia y Alicia Beltrán que tenían 2 y 4 años cuando en la noche del 28 de marzo de 1939 zarparon "muertas de miedo" del puerto de Alicante a bordo del Stanbrook. "No cabíamos, viajamos hacinadas en la cubierta durante casi un día, teníamos mucho miedo de no volver".

El capitán del buque carbonero, Archibald Dickson fue homenajeado ayer por esta hazaña solidaria y humanitaria que permitió salvar la vida a 2.638 republicanos que llegaron a Orán. Otra superviviente, Ángeles Espí, de 87 años, apenas podía articular palabra. "Estoy muy emocionada", admitió mientras lanzaba un ramo de flores al mar que les permitió salvar su vida hace 70 años.

"Viajamos hacinadas durante casi un día, teníamos mucho miedo de no volver"

Los hijos del capitán Dickson, Arnold y Dorothea, visiblemente emocionados al comprobar en persona la magnitud de la proeza de su padre que ayudó a tantos refugiados, aseguraron que "lo hizo porque era muy humano, no político". Los Dickson fueron aclamados por el público que aguantó el frío y la lluvia de una mañana desapacible repleta de emociones y recuerdos.

Los parlamentos estuvieron cargados de mensajes. Elena Aub recordó como algunos "escribieron para no olvidar", como su padre, Max Aub, quien inmortalizó que "la razón y justicia estaba de nuestra parte pero no la fuerza". Por eso instó a, "sin odio, pero sin olvido", reconstruir la historia. Eligio Hernández, vicepresidente de la Fundación Juan Negrín, se sintió con "legitimidad moral" para recuperar el recuerdo de las víctimas. El hispanista Ian Gibson, que calificó de "héroe" al capitán Dickson, instó a que en todas las escuelas de Alicante se proyecte el documental Cautivos en la arena y se lea El campo de los Almendros para que se conozca la historia. "Yo no sé si la gente del PP ha leído ese libro, si lo hubieran hecho estoy seguro de que otro gallo cantaría", dijo el escritor en referencia a las trabas y problemas que la Comisión está encontrando para levantar sendos monumentos conmemorativos. "Quisiera una derecha normal, capaz de perdonar y entender a los demás", agregó Gibson. Enrique Cerdán Tato, periodista y escritor, rememoró a los miles de republicanos (entre 15.000 y 17.000) que se agolparon en el puerto de Alicante, esperanzados "de librarse de una represalia violenta. Llegaron vencidos pero con principios intocables, mirada limpia y alta". El único barco que les salvó fue el Stanbrook, "una leyenda" cuyo capitán dio la talla de "humanidad, integridad y solidaridad". Cerdán Tato confesó que "hemos sido demasiado pacientes", y arremetió contra la derecha que publica libros ensalzando el golpe militar o se niega a retirar el título de hijo adoptivo a Franco en Valencia. "Pues rezadle que costará mucho que se salve", advirtió el cronista en referencia al dictador Franco.

El escultor Arcadi Blasco pidió al PP que autorice colocar en el puerto la escultura de Eusebio Sempere, Paloma de acero, para recordar "algo que nunca debió ocurrir". "No persistan en una actitud refractaria más propia de un vencedor que no ha sabido tratar como igual al vencido", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de marzo de 2009