Reportaje:

Historias enterradas

37 enclaves arqueológicos luchan por recuperar su lugar en el pasado andaluz

Algunos llevan más de dos décadas abiertos, otros sólo pueden visitarse desde este mismo año, pero todos tienen en común una cosa: son casi unos desconocidos para los andaluces. Hablamos de los enclaves arqueológicos descubiertos en la comunidad y que constituyen una parte imprescindible de su historia. De momento hay 37, aunque 13 de ellos no son todavía visitables, pero esta lista elaborada por la Consejería de Cultura irá engrosándose con nuevos descubrimientos en una tierra que nunca para de dar sorpresas.

Aunque todo el mundo conoce la existencia de la ciudad romana de Itálica, Baelo Claudia, Madinat al-Zahra o, por supuesto, la Alhambra; hay decenas de espacios arqueológicos tan cruciales y sorprendentes como éstos que pasan desapercibidos. La imponente ciudad romana de Munigua, en Villanueva del Río y Minas (Sevilla), los lujosos mosaicos de la Villa de Fuente Álamo, en Puente Genil (Córdoba), o el poblado de la Edad del Bronce de Castellón Alto y la necrópolis ibérica de Tútugi, en Galera (Granada), son una pequeña muestra de esos enclaves que, hasta ahora, han dormido el sueño de los justos.

Munigua está en un paraje natural de gran belleza en la campiña sevillana
Tito escribió a los muniguenses el día de la erupción del Vesubio
Los Baños Árabes de Ronda son los únicos musealizados en la comunidad
Cástulo estuvo habitado desde la Edad del Cobre hasta el siglo XIV
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- Munigua, en Villanueva del Río y Minas (Sevilla). Los impresionantes contrafuertes y el muro levantado sobre un cerro para albergar al santuario de las Terrazas hicieron que los habitantes de los alrededores lo tomaran por un castillo, de hecho todavía muchos lo llaman el castillo de Mulva; pero se trata nada menos que de la ciudad romana de Munigua que se fundó sobre un poblado ibérico en el siglo IV antes de Cristo. "El enclave arqueológico de Munigua, o Mulva como también se le llama, está abierto al público desde 1995 pero es un gran desconocido porque el visitante tiene que saber el camino para llegar hasta allí. Ahora estamos acondicionándolo y colocando indicaciones para que la gente no se pierda", comenta el arqueólogo Javier Verdugo, jefe del servicio de Planificación de la Dirección General de Bienes Culturales y coordinador de la Red de Espacios Culturales de Andalucía (RECA). Precisamente la RECA ha editado este año una guía que reúne los siete conjuntos arqueológicos andaluces, instituciones con dirección y órganos de gestión propios, y los 37 enclaves, espacios abiertos al público que incluyen algunos pertenecientes a municipios.

A los importantes vestigios de la ciudad romana de Munigua se suma su enclave, un paraje natural de gran belleza en plena campiña sevillana. Entre sus restos se encontraron dos piezas claves que se conservan en el Museo Arqueológico de Sevilla: La carta del emperador Tito a Munigua, una misiva del año 79 de nuestra era en la que exime a los muniguenses del pago de los impuestos en agradecimiento a los esfuerzos realizados para construir el templo de las Terrazas. "Lo más curioso es que la carta de Tito está firmada el mismo día de la gran erupción del Vesubio que sepultó a Pompeya", apunta Verdugo.

- La Villa de Fuente Álamo, en Puente Genil (Córdoba), es otra gran olvidada. Se trata de una casa de lujo de la época romana altoimperial que, a pesar de haberse excavado sólo una pequeña parte, posee uno de los conjuntos de mosaicos más importante de toda España. "La titularidad del enclave es del Ayuntamiento de Puente Genil, pero se ha integrado en la RECA hace apenas un mes, gracias a un convenio como el que firmaremos también con otros ayuntamientos y que irán engrosando la lista de enclaves", apunta Guadalupe Ruiz, directora general de Bienes Culturales. En este yacimiento, abierto al público desde 2006 y que el año pasado recibió sólo 1.789 visitantes, destacan tres mosaicos: el de las escenas de la vida de Dionisos; el de las Tres gracias y el Nilótico, pero este último se encuentra en el Museo Arqueológico Provincial de Córdoba.

- Castellón Alto, en Galera (Granada). Aunque la mayoría de los enclaves son romanos, los hay también de la Prehistoria, como el poblado de la Edad del Bronce de Castellón Alto y su vecina necrópolis ibérica de Tútugi, ambos en Galera. "Es muy interesante porque se conserva el poblado con sus viviendas, algunas de ellas reconstruidas de forma que los visitantes se pueden hacer una idea de cómo vivía la gente 1.900 años antes de Cristo. Los enterramientos se hacían dentro de las casas y en 2002 apareció la tumba de un joven de 25 años momificado junto a un niño. El joven tenía todo el cuerpo tatuado y una trenza larguísima, su estudio nos ha permitido conocer muchas cosas de la vida cotidiana en la Edad del Bronce", comenta Verdugo.

- Los Baños Árabes de Ronda (Málaga), situados fuera de la medina islámica y uno de los mejor conservados de Andalucía, mantienen completa su estructura. "En una sola visita el público puede conocer cómo funcionaba este espacio público. Actualmente es el único en la comunidad que está musealizado", puntualiza Guadalupe Ruiz.

- Cástulo, en Linares (Jaén) es un poblado ibero-romano que ha estado habitado desde la Edad del Cobre hasta el siglo XIV, época en la que empezó a desaparecer ya que sirvió de cantera a los hermosos palacios de Úbeda y Baeza. El enclave contará, a partir de este verano, con un centro de recepción de visitantes en el que se explicará la trama de la ciudad que se conoce tras un estudio geofísico, sin necesidad de excavar. Lo que se puede ver ahora es sólo el 5% de Cástulo, el resto permanece bajo tierra.

- Turóbriga, en Aroche (Huelva). La memoria arqueológica andaluza se puede recuperar también en la ciudad hispanorromana de Turóbriga. Al lado de la ermita de San Mamés, con sus frescos medievales recién restaurados, se encuentran el foro romano y las termas.

- Teatro Romano de Cádiz. A pesar de estar en pleno centro de la ciudad, el teatro romano de Cádiz es también un desconocido para muchos. Cultura tiene un proyecto de recuperar hasta el muro de escena, espacio que ahora está enterrado por viviendas, y de hacer excavaciones nuevas en la parte de la orquesta. "El reto es que en 2012, cuando se conmemore el bicentenario de la Constitución, el teatro haya recuperado un tercio más de lo que puede verse ahora", adelanta Verdugo.

- El Castillo de Vélez-Blanco (Almería), en el municipio del mismo nombre, es un ejemplo mucho más reciente, una joya del Renacimiento con elementos mudéjares y del gótico tardío. Aunque conocido, desde Cultura se cree que, debido a su importancia, debería serlo aún más. Para conseguirlo, la consejería ampliará la visita a la parte de arriba del monumento y está trabajando en la reproducción de la decoración del Patio de Honor, los bellos relieves de mármol de Macael vendidos en 1904 por sus propietarios y que ahora forman parte del Museo Metropolitano de Nueva York.

Sobre la firma

Margot Molina

Ha desarrollado su carrera en El PAÍS, la mayor parte en la redacción de Andalucía a la que llegó en 1988. Especializada en Cultura, se ha ocupado también de Educación, Sociedad, Viajes y Gastronomía. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado, entre otras, la guía de viajes 'Sevilla de cerca' de Lonely Planet.

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