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"Agresivo y sutilmente amenazante"

"Agresivo y sutilmente amenazante". Así recuerda Miguel Ángel Sencianes, presidente de la Asociación de Familias del Yak-42, a su interlocutor en el Ministerio de Defensa, Javier Jiménez Ugarte, que podría ser el primer cargo político en prestar declaración en la Audiencia por el accidente en el que murió su hermano y otros 61 militares españoles.

"Me hablaba de las familias buenas y de las malas, las que hablaban con la prensa y tenían dudas. 'No hagáis caso de lo que dicen, os quieren manipular por temas políticos, nos decía", recuerda Sencianes, que entonces aún no pertenecía a la asociación. "Mi hermano me había dicho que aquellos aviones no eran seguros y le dije que quería aclararlo con él. Entonces subió el tono, me tiró un informe que tenía sobre la mesa, y me dijo: 'Dime cuál es la queja de tu hermano".

"En otra ocasión", continúa Sencianes, "justo después de que el PP perdieran las elecciones, le comenté que iba a haber una comisión parlamentaria. 'Eso no va a servir para nada. ¿Te crees que van a investigar algo?". Sencianes recuerda que un miembro de su equipo les aseguró que no podían quedarse con los relojes o anillos que llevaban los fallecidos porque las autoridades turcas lo impedían. "Pero cuando fuimos a Turquía le preguntamos a una empleada del Anatómico Forense y nos dijo, ofendida, que no era verdad".

Tampoco guarda buen recuerdo de Jiménez-Ugarte la familia del comandante José Manuel Ripollés. "La primera vez que nos vimos casi nos echa del despacho", recuerda Alfonso Ripollés. "Nos mandaba cartas, ridiculizaba a nuestros abogados, quería meternos miedo. Pero no nos intimidó. Yo recordaba lo que me había dicho mi hermano: me voy a subir a una tartana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de marzo de 2009