Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Planes de rescate financiero

Solbes estudia una hoja de ruta para recapitalizar entidades con problemas

"El sector es sólido, pero puede que deba sanear alguna rama seca", dice la AEB

En lo más crudo de la crisis financiera, el Gobierno aprobó a la carrera un decreto ley con medidas en apoyo del sector a modo de cortafuegos. Desde octubre, el Ministerio de Economía ha comprado activos a las entidades españolas y ha respaldado sus emisiones de deuda con avales estatales. En el arsenal queda una última bala, la inyección de capital público en bancos y cajas con problemas de solvencia. Y, aunque insiste en que sigue sin ser necesaria, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, asumió ayer que es tiempo de ponerla a punto.

En unas jornadas organizadas por el Foro de la Nueva Economía, Solbes indicó que su departamento se ha puesto en contacto con los grupos parlamentarios para estudiar "una hoja de ruta, en la que se definiría en qué condiciones se pueden hacer esas operaciones de recapitalización en el futuro". El vicepresidente económico insistió en que las entidades españolas han salido mejor paradas que otras de la crisis, lo que ha hecho innecesario el recurso a ayudas públicas directas. Pero también reiteró que el sector no es "inmune" a la zozobra internacional. "La recapitalización está encima de la mesa, no la hemos descartado", aclaró.

El Banco de España advierte de que el volumen de crédito puede caer este año

El Ministerio de Economía se ha resistido hasta ahora a afrontar el desarrollo reglamentario de esta medida. Por un lado, quería evitar que ese paso se interpretara como que la recapitalización de alguna entidad era inminente. Y también se ha cuidado de advertir que no habrá una inyección generalizada. Pero los problemas de Caja Castilla-La Mancha, en vías de absorción por Unicaja, la reclamación insistente del sector para que se fijen los criterios de actuación y una reciente moción en el Congreso de los Diputados en el mismo sentido han cambiado el panorama.

Eso sí, Solbes reiteró que no habrá ayudas para entidades inviables, que tendrán que "ser fusionadas o intervenidas". Y defendió que se seguirá la lógica del sistema que desarrolló España en la crisis de los ochenta: primero se promueve una solución privada (fusión o venta), en caso de ser necesario se usa el dinero del Fondo de Garantía de Depósitos (financiado por el sector). Y, en última instancia, se ampliaría el margen de maniobra de ese fondo, tutelado por el Banco de España, con préstamos estatales.

"No creo que el Gobierno tenga intención de intervenir ninguna entidad", aseguró el presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín, que también participó en estas jornadas. Martín respaldó las medidas adoptadas hasta ahora por Solbes, aunque lamentó algunos "problemas de comunicación". "No hay que cambiar nuestro modelo, no necesitamos las mismas medicinas, aquí la crisis es distinta", dijo en referencia a posibles nacionalizaciones. "Nuestro sector es un árbol sólido, aunque puede necesitar que se pode o que alguna rama seca se sanee", añadió.

El presidente de la AEB insistió en que la falta de crédito a empresas y familias responde a la falta de una demanda solvente. El director del servicio de estudios del Banco de España, Luis Malo de Molina, repartió culpas al apreciar también problemas en la oferta de las entidades. Y anticipó que es posible que este año el volumen de crédito se estanque o incluso retroceda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de marzo de 2009