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Unas 400 bicicletas públicas pasan a diario por los dos talleres de Barcelona

El Consistorio atribuye al uso intensivo el alto número de reparaciones del Bicing

El uso intensivo y el mal uso de las bicicletas hacen que cada día pasen por los dos talleres del Bicing una media de 400 unidades del total de 6.000. Al mes, unas 12.000, con todo tipo de averías: pinchazos o desperfectos en frenos, luces, guardabarros, etcétera. Las cifras las facilitaron ayer los responsables del Consistorio barcelonés en el segundo aniversario del arranque del sistema de bicicletas públicas. El Bicing ha llegado en su segundo año a 188.000 abonados y 400 estaciones con 6.000 unidades. La media de desplazamientos diarios en bicicleta pública oscila entre 35.000 y 58.000 -entre 6 y 10 por bicicleta y día-, y en febrero, por ejemplo, se realizaron 870.000 desplazamientos, un número considerable si se tiene en cuenta que es un mes de invierno.

En opinión de los responsables municipales, es el uso intensivo lo que provoca tantas reparaciones. No creen que pueda influir que sean bicicletas muy sencillas, de materiales que se rompen con facilidad, que es una de las quejas de muchos usuarios, incluso de algunos trabajadores del Bicing que no dan abasto a arreglar tanta avería. Según el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, es una de las consecuencias del "rotundo éxito". Hereu añadió que la nota media que dan los usuarios del Bicing al sistema es de 6,84. "Me gustaría que otros servicios tuvieran esa puntuación", dijo al respecto.

Cuando se le preguntó sobre el número de bicicletas que se han roto por actos vandálicos o de las unidades que han desaparecido de los anclajes, el edil de Movilidad, Francesc Narváez, no facilitó esas cifras y se limitó a comparar el vandalismo que se ceba en el Bicing con el que sufren "otros elementos del mobiliario urbano".

No habrá más bicis, pero aumentará el número de estaciones (40) con anclajes libres. Las nuevas estarán en los distritos del Eixample y Ciutat Vella, que son los destinos de gran parte del parque de bicicletas públicas y donde es muy frecuente ver a varios usuarios esperando que quede libre algún anclaje para dejar la bici. De hecho, ésa es otra de las quejas más frecuentes. Respecto a ello, Narváez afirmó que ahora los esfuerzos se concentrarán "en la mejora del sistema". Desde ayer es posible consultar la disponibilidad de bicicletas en las estaciones por mensaje de teléfono móvil.

El Bicing cuenta actualmente con una plantilla de 250 trabajadores, de los que 30 atienden las llamadas de los usuarios, según aclararon ayer responsables de la empresa Clear Channel. El resto trabajan con las furgonetas y en los talleres de reparación de la Zona Franca y del Poblenou. Desde que se creó el sistema, 40 trabajadores del Bicing han sido despedidos, "una cifra normal de rotación", señaló un directivo de la empresa concesionaria del servicio público. Para algunos trabajadores, en cambio, es fruto de la política de presión de la empresa.

El ejemplo de París

Las bicicletas en París también sufren. Desde julio de 2007, un total de 11.600 bicicletas se han estropeado, quemado o lanzado al Sena, y 7.800 han desaparecido, según calcula la empresa concesionaria del servicio, JC Decaux, que, a diferencia del Ayuntamiento de Barcelona, publica los datos. La gran mayoría de estas bicicletas estaban mal atadas.

Sin embargo, JC Decaux insiste en relativizar las cifras: con un total de 42 millones de trayectos desde 2007, el porcentaje de robos fue tan sólo del 0,018%. En cualquier caso, el Ayuntamiento de París ha firmado un acuerdo con la concesionaria por el que se compromete a asumir la sustitución de bicicletas por encima del 4% de pérdidas anuales, al precio de coste de 400 euros la unidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de marzo de 2009

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