Entrevista:CINE

A SOLAS CON UNA ADICTA A LAS COMPRAS

Ha tenido una vida tan agitada y es tan menudita que podría confundirse con una coctelera. La profesión de su padre, un escocés experto en banca de la ONU, hizo que naciera en Omán y creciera en Australia, donde dio sus primeros pasos en la actuación. A los 18 años firmó dos novelas adolescentes que se convirtieron en best sellers. Y hoy, con 33, es la prometida de Sacha Baron Cohen, el humorista más irreverente del mundo mundial, padre de Borat, Bruno y Ali G, con quien tiene una hija de año y medio, Olive.

Su espaldarazo en Hollywood vino con De boda en boda donde se comió con patatas a los graciosos de Owen Wilson y Vince Vaughn. Y ahora es la protagonista de Diario de una compradora compulsiva, de P. J. Hogan (La boda de Muriel). Sí, es la misma chica que hace no tanto vestía Doc Martens, vaqueros negros y camiseta de Led Zeppelin y protagonizó series Z como Paradise beach, donde se pasaba todo el tiempo en biquini.

"Lo único personal que me gusta comprar es la ropa interior. Y me conformo con que sea nueva"

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EP3. ¿Qué tipo de compradora es?

Isla Fisher. Compro poco y soy rata.

EP3. El conjunto que lleva hoy de Zac Posen con zapatos de Jimmy Choo no es precisamente de rebajas.

I. F. Es una de las grandes ventajas de este trabajo, que te mandan un montón de cosas gratis. Pero después se lo suelo dar a mis amigas. ¡Ups! Ahora que lo he dicho, ya puedo despedirme de estos regalos.

EP3. ¿Cuál es su tienda preferida?

I. F. Supongo que los supermercados, porque es importante escoger una misma el mango más maduro.

EP3. ¿Su mayor vicio?

I. F. Un vaso de vino y un baño caliente.

EP3. ¿Y a la hora de la compra?

I. F. Los libros; y si son de segunda mano, mejor. Hay algo en el olor del papel.

EP3. ¿Algún tipo de libro en especial?

I. F. Los de cocina. Debo de tener como 40. Seis de ellos sólo de cómo usar el horno.

EP3. Suena como una compradora de libros compulsiva.

I. F. ¡Es que uno nunca puede tener suficientes libros de cocina! Algunos son de colección pero otros los tengo todos manchados de comida.

EP3. ¿Nos recomienda una receta?

I. F. Pues no se me ocurre... Ahora es cuando me enviarás a Compradores Anónimos, pero tengo una excusa: desde que nació mi hija no me queda tiempo para nada. Ni cocina ni belleza. Ni siquiera para depilarme o secarme el pelo.

EP3. ¿Los compradores anónimos tienen que superar también etapas de negación como los alcohólicos anónimos?

I. F. Claro que hay etapas que superar. Especialmente en Los Ángeles, encuentras una gran variedad de compradores compulsivos o endeudados anónimos. Tienes a los compradores de imagen, capaces de pagar 400 dólares por una comida con tal de dar buena imagen. O a los compradores bulímicos, que gastan sin parar para luego devolverlo todo. O para los que cada adquisición es un trofeo. Me siento mal hablando del tema porque no es para tomárselo a risa, aunque haya dado pie a una película tan dulce y divertida como ésta.

EP3. El humor, ¿nace o se hace?

I. F. En mi caso, la única razón por la que acabé haciendo comedia fue Sacha. Yo me había empeñado en presentarme a papeles dramáticos que nunca conseguía. Él fue quién me convenció diciendo que era una de las chicas más divertidas que conocía.

EP3. ¿Le ayudó el humor a la hora de ligárselo?

I. F. Para mí Sacha es la persona más divertida del planeta. Además de estar enamorada de él, soy su mayor admiradora. Pero creo que cuando más me sirvió el humor fue de pequeña porque con tanto viaje siempre era la nueva del cole. Ser el payaso de la clase ayudó mucho.

EP3. ¿La veremos en las pasarelas de moda de Bruno, la próxima peli de Baron Cohen?

I. F. Estaría bien trabajar con él, pero ahí no se me ha perdido nada. Lo único personal que me gusta comprar es ropa interior. Y me conformo con que sea nueva.

Confesiones de una compradora compulsiva se estrena el 27 de marzo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de marzo de 2009.

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