El PP plantea el 'caso Camps' como un ataque a todos los valencianos

La presidenta de las Cortes indica que es una "campaña orquestada"

El presidente de Feria Valencia, Alberto Catalá, extendió ayer a toda la Comunidad Valenciana la sombra de sospecha que proyecta la operación Gürtel sobre el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps. En un acto organizado por la Generalitat y celebrado ayer en el recinto ferial con unos 400 empresarios, Catalá afirmó que "quienes tratan de ofender y dañar" a Camps, "ofenden y dañan a todos los valencianos".

La manifestación de Catalá se ciñe a la estrategia del PP valenciano, para personificar en Camps al pueblo valenciano y diluir sus posibles responsabilidades en el caso, como ocurriera con el ex presidente catalán Jordi Pujol en el caso Banca Catalana, que Convergència presentó como un proceso a Cataluña. La intervención de Catalá, aunque no los términos, causó cierta sorpresa en algunos de los empresarios asistentes, que no acababan de entender la razón de la intervención del presidente de Feria Valencia en un acto para difundir la política del Consell.

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Compromís pide una comisión de investigación en las Cortes Valencianas

En la misma línea, la presidenta de la Cortes Valencianas, Milagrosa Martínez, calificó de "campaña orquestada" tanto el auto del juez Baltasar Garzón como las informaciones sobre los supuestos trajes pagados por Orange Market para el jefe del Consell.La presidenta de las Cortes Valencianas aseguró, además, que "en su momento se demostrará quién tiene interés en que esto se orqueste". "En el momento y en el lugar que toque se demostrará su inocencia [la de Camps]", zanjó. Martínez adjudicó en 2005 el primer concurso del pabellón de la Comunidad Valenciana en Fitur a Orange Market en sus días de consejera de Turismo. En ese momento, Rafael Betoret, implicado en el auto de Garzón por haber recibido trajes de la trama, fue su jefe de gabinete.

Por su parte, Feria Valencia, presidida por Alberto Catalá, adjudicó un contrato de 800.000 euros a Orange Market para una campaña de publicidad durante la última edición de Hábitat. La adjudicación se produjo al margen de los comités organizadores. En la institución ferial participan el Ayuntamiento de Valencia, la Generalitat, a través de la Consejería de Industria y Comercio, las diputaciones provinciales, las Cámaras de Comercio y otras organizaciones empresariales.

La responsable de Economía del PSPV-PSOE, Cristina Moreno, afirmó ayer que Catalá "no representa a los empresarios valencianos, sino a quienes le colocaron a dedo en el cargo que ocupa". Moreno acusó a Catalá y otros "paniaguados" de haber hecho "un canto a la valencianía indecente".

Ayer Esquerra Unida acusó al PP de "utilizar las instituciones y los recursos públicos" para defender a Camps. La diputada Glòria Marcos criticó que el Consell saliera "a la defensa de conductas privadas", en relación con el anuncio hecho por el Gobierno valenciano de que emprenderá acciones legales para defender la honorabilidad de Camps.

El Grupo Parlamentario Compromís, por su parte, solicitó ayer la creación de una comisión de investigación en las Cortes para esclarecer las relaciones entre el presidente de la Generalitat, altos cargos y las empresas investigadas por el juez. La síndic de Compromís, Mònica Oltra, hizo una llamada para que no se confundiera la responsabilidad de Camps con la de la institución que preside.

El presidente del Consell protagonizó ayer otro acto a medida para sortear la embarazosa situación que vive con el escándalo de los trajes pagados por Orange Market, agudizado con la publicación de la entrevista a su sastre, José Tomás. Dentro de la estrategia de tratar de recuperar la iniciativa política, el Consell tocó a rebato a finales de la semana pasada entre los empresarios para presentarles las medidas especiales de apoyo al sector empresarial, enmarcadas en el Plan Especial de Apoyo a los Sectores Productivos.

Unos 400 empresarios, entre los que destacaban los presidentes de Cierval (Rafael Ferrando), CEV (José Vicente González), AVE (Francisco Pons), Cámara de Valencia (Arturo Virosque), Bancaja (José Luis Olivas) y CAM (Vicente Sala), acudieron a la presentación de unas medidas que ya fueron presentadas hace un mes a la cúpula empresarial por la consejera de Industria, Belén Juste.

Camps acudió arropado por buena parte de su gobierno. Además de Juste, que fue directora general de Feria Valencia hasta su entrada en el Consell, asistieron los vicepresidentes Vicente Rambla y Gerardo Camps, la consejera de Turismo, Angélica Such, y los consejeros de Medio Ambiente e Infraestructuras, José Ramón García Antón y Mario Flores. El número dos del PP valenciano, Ricardo Costa, asimismo relacionado en la investigación judicial, también acompañó al presidente.

Camps, que fue recibido de pie por los empresarios y con aplausos, evitó someterse a las preguntas de los medios de comunicación en el refrigerio ofrecido tras finalizar el acto. Sin embargo, a diferencia de otros actos, en los que los empresarios se dan codazos para poder saludar al presidente, la mayoría abandonó la Feria en un ambiente frío sin acercarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de marzo de 2009.

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