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Los escándalos que afectan al PP

Camps y De Rosa coincidieron dos veces tras saltar el escándalo del PP

La primera vez fue tras la detención de Pérez y la segunda tras el informe fiscal

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, han coincidido, al menos, dos veces desde que estalló el escándalo de la trama de corrupción relacionada con cargos del PP.

La primera vez se produjo el viernes 13 de febrero por la tarde en el domicilio del propio Fernando de Rosa en la avenida del Barón de Cárcer de Valencia. El lunes de esa misma semana había sido detenido en Valencia el responsable de Orange Market, Álvaro Pérez Alonso, imputado en la trama de empresas corruptas que investiga el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.

En ese momento, ya se había desvelado que el presidente de la Generalitat aparecía mencionado en una grabación, que obra en poder del juez Garzón, donde la empresaria Felisa Jordán, también imputada, hacía mención al pago de una factura de 30.000 euros para Camps. El día 12, antes de coincidir Camps y De Rosa en Valencia, el PP había solicitado la recusación del juez Garzón, tras conocerse que había coincidido en una cacería con el ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo.

El presidente elude en Vall d'Uixó a los periodistas y una protesta ciudadana

Ese jueves 12, en el que el PP pedía la recusación de Garzón, el juez interrogó en la Audiencia Nacional a Álvaro Pérez y lo dejó en libertad con la prohibición de salir del país y la obligación de presentarse semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio.

El pasado viernes 21, el día después de publicar EL PAÍS que un informe de Fiscalía Anticorrupción implica a Camps en la trama corrupta, el presidente de la Generalitat y el vicepresidente del CGPJ volvieron a coincidir. Esta vez en el Palau de la Generalitat. Y tan solo unas horas después de que De Rosa advirtiese de que Garzón podría estar incurriendo en un delito de prevaricación.De Rosa aseguró en su intervención en Canal 9 que hasta que no se levantase el secreto de sumario "todo eran elucubraciones" y un "juicio paralelo" y defendió la honestidad de Camps.

Fuentes de Presidencia de la Generalitat se negaron a comentar los encuentros privados del jefe del Consell. Sin embargo, en fuentes del PP es bien conocida la relación de amistad que mantienen Camps y De Rosa, que fue consejero de Justicia antes de ser propuesto como vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial. Fernando de Rosa negó a Público, que ayer se hacía eco del asunto, que hubiese estado en el Palau de la Generalitat y luego alegó que había acudido a "recoger teletipos". De Rosa siempre ha mantenido una buena relación con las responsables del área de comunicación de Presidencia. Ayer volvió a pedir disculpas por sus declaraciones a Canal 9, que fueron a título personal. Según De Rosa, nunca tuvo intención de interferir en la actividad jurisdiccional de Garzón.

El mismo viernes 20 en que De Rosa estuvo en Presidencia, también acudió al Palau de la Generalitat el ex ministro de Justicia del PP José María Michavila, cuya hermana Ana es jefa de gabinete del presidente del Consell. Michavila aseguró ayer a la cadena SER que acudió a mostrarle su solidaridad a Camps tras desvelarse que el informe del fiscal lo implicaba en la trama corrupta que investiga Garzón.

José María Michavila trabaja para el bufete de abogados Eius, que ha asesorado al empresario castellano-leonés José Luis Ulibarri, también imputado por Garzón, en la concesión de licencias de televisión digital terrestre (TDT) en la Comunidad Valenciana y en una urbanización con campo de golf en Xilxes.

Camps se negó ayer, una vez más, a responder a las preguntas de los medios de comunicación sobre sus encuentros con el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, informa María Fabra. "No", fue la única palabra que salió de la boca del jefe del Gobierno valenciano en el momento en el que los periodistas se acercaron a él e incluso antes de poder formular cuestión alguna. Entre decenas de personas, fue notable la ausencia del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra. Pero ayer, en La Vall d'Uixó, el escapismo de Camps no se limitó a eludir las preguntas sino que el presidente del Consell, además, salió por la puerta de atrás de la residencia y centro de día para discapacitados psíquicos que visitó, con el fin de evitar su encuentro con una treintena de trabajadores que, en la puerta del centro, reivindicaban diálogo ante la inmediata privatización del servicio de limpieza del municipio. Uno de ellos reprochó la "perenne" sonrisa de Camps en este tiempo de crisis.

El secretario general del PP, Ricardo Costa, tampoco se quiso pronunciar sobre los contactos entre Camps y De Rosa.

El PSOE pidió ayer explicaciones a Mariano Rajoy por la entrevista entre Camps y De Rosa. El grupo parlamentario de Compromís exigió la dimisión de De Rosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de febrero de 2009