Bernanke urge a sanear los bancos para salir de la recesión

El presidente de la Reserva Federal, contra la nacionalización

No hay fe. Y la confusión que domina Wall Street se está viendo alimentada por el debate sobre la necesidad de nacionalizar los bancos con problemas. Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed), intentó aclarar las cosas y dar una inyección de optimismo, al anticipar que la recesión acabará quizás este año y que 2010 será el de la recuperación. Eso sí, siempre que las acciones emprendidas logren estabilizar los mercados.

Bernanke fue claro ante el Senado de EE UU: para poner fin a la recesión es vital ordenar primero los bancos. "Hay que ser agresivos", dijo. Y prefiere que en este proceso de ajuste no se nacionalice ningún gran banco. "Si es insolvente, el fondo de garantía de depósitos intervendrá. Pero no estamos en esa situación". El problema es que nadie garantiza que no vaya a suceder en algunos casos con carácter parcial y temporal.

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EE UU empieza a realizar hoy pruebas de estrés a los bancos, para determinar si están en condiciones de operar si la crisis se agrava. Si la entidad necesita liquidez, el Gobierno se lo dará a cambio de una parte del capital. El presidente de la Fed dijo que esto no debe verse como una nacionalización, "no necesitamos tomar el control para que sean estables y saludables".

El sistema financiero está lleno de agujeros. AIG, bajo tutela del Gobierno -con el 80% del accionariado- desde septiembre, negocia una nueva inyección de fondos públicos para evitar su colapso. Las pérdidas de la aseguradora pueden alcanzar los 60.000 millones de dólares (47.175 millones de euros).

Para Bernanke, los riesgos al crecimiento siguen pesando en la balanza más que los factores positivos, como la vivienda, donde la caída de precios continúa, a una media del 18,2% anual en las 20 mayores ciudades. El banco central proyecta una contracción -que califica de severa- de entre el 0,5% y el 1,3% del PIB para 2009. Aun así, cree que se verá la luz al final de túnel.

"La economía estará cada vez más apoyada por los estímulos fiscales y monetarios, el abaratamiento de la energía y una mejor alineación de los inventarios y las ventas, además de un incremento de la disponibilidad del crédito", explicó. Así la recesión podría acabar este año, para repuntar en 2010 a un crecimiento entre el 2,5% y el 3,25%, y un punto más para 2011.

Ben Bernanke, durante su comparecencia en el Senado de EE UU.
Ben Bernanke, durante su comparecencia en el Senado de EE UU.EFE

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