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Camps agita el discurso del agua para mitigar los escándalos

Los presidentes de Murcia y Valencia exigen que se mantenga el Tajo-Segura

No admitió preguntas de los periodistas, y cumplió con el guión previsto. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, agobiado durante los últimos días por las informaciones que le vinculan presuntamente con la trama de corrupción en el PP que investiga el juez Baltasar Garzón, optó por desempolvar su discurso favorito: agua para todos y defensa de los trasvases.

El escenario fue la sede de la Universidad de Alicante, que se quedó pequeña para poder albergar a todo el desfile de alcaldes, empresarios y altos cargos del PP, fundamentalmente campistas, que quisieron mostrar su afecto y apoyo al presidente. Camps, con semblante serio y preocupado, llegó antes que su homólogo murciano, Ramón Luis Valcárcel. En la puerta de la sede, frente al paseo de Canalejas, Camps, que venía del funeral por la muerte del delegado del Consell, José Marín Guerrero, hizo un corrillo con la presidenta de las Cortes, Milagrosa Martínez, el rector, Ignacio Jiménez Raneda, y un consejero murciano. A los pocos minutos se dejó caer el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, quien, tras varios intentos frustrados, al final logró saludar a Camps. Pero el choque de manos fue frío y esquivo.

Camps: "Con pocas gotas de agua tenemos una fábrica de prosperidad"

En el acto se presentó la trilogía Política del Agua 1785-2005 de los catedráticos Antonio Gil Olcina y Antonio Rico. Tras sendas largas intervenciones de los autores, cuyas tesis coinciden en materia hídrica con las del PP y que instaron a los presentes a recuperar "el acuerdo y el consenso" del Plan Hidrológico Nacional que aprobó Aznar, llegó el momento de las intervenciones políticas. Los dos mandatarios del PP empezaron a relajarse y recibieron como un bálsamo las palabras de los dos expertos. Valcárcel tildó de "gratificantes y alentadores" los discursos de Gil Olcina y Rico porque "demuestran" que el PP no predica "en el desierto". El presidente murciano cree que estos estudios aportan "rigor, luz e interés" al tema del agua y brindó su "negativa más rotunda" al final del trasvase del Tajo-Segura. Sin el agua del Tajo, la actividad económica del sureste está condenada "a desaparecer", dijo Valcárcel, que agradeció esta investigación que concede "argumentos e instrumentos para combatir con seriedad y rigor" a quienes no quieren "escuchar" al PP. Camps alabó el programa hídrico del PP al ser "una forma de entender la España solidaria, sin tabiques, sin muros ni murallas". Recordó que en las comarcas del sur, con "pocas gotas de agua" se ha "conseguido una fábrica de prosperidad" y vaticinó que en el futuro se recuperará el trasvase del Ebro, se mantendrá el Tajo-Segura y el Júcar-Vinalopó será de calidad. "No hemos perdido la esperanza colectiva, lo que nos da fuerza", concluyó Camps, que por un día volvió al redil favorito de los trasvases. Los regantes en Murcia se manifestarán el 18 de marzo a favor del Tajo-Segura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2009