El presidente de CCM pedirá vía libre para negociar la fusión con Unicaja

De Cospedal y Arenas mantienen posturas enfrentadas sobre la operación

Una vez que el consejo de administración de Unicaja autorizó antes de ayer al presidente, Braulio Medel, a negociar la posible fusión con la Caja de Castilla-La Mancha (CCM), esta entidad se dispone a dar el mismo paso, con lo que el proceso adquirirá toda la oficialidad posible. El presidente de la caja con sede en Cuenca, Juan Pedro Hernández Moltó, anunció ayer que la próxima semana presentará al consejo de administración una propuesta "de inicio de los trabajos necesarios que permitan desarrollar un proyecto de posible integración entre ambas entidades".

CCM ha esperado a que Unicaja de el primer paso y aparezca como la entidad interesada en la integración. El consejo de administración de CCM se reunió el pasado día 18 en Toledo cuando los gobiernos autonómicos andaluz y castellano-manchego ya habían reconocido la existencia de conversaciones y dado además su respaldo a la fusión.

La secretaria general del PP pide que CCM sea saneada y se quede en Cuenca

Pero en aquella reunión no tomó ninguna iniciativa concreta respecto a Unicaja y se limitó a comunicar que contempla "muchas alternativas" y que no dejará de estudiar ni una sola de ellas que puedan contribuir a continuar ganando espacio, seguridad y tranquilidad".

La entidad castellanomanchega atraviesa por serias dificultades financieras -antes de ayer la agencia de calificación de riesgo Fitch le rebajó el índice de confianza, con una tasa de morosidad del 4,5%. De hecho, la iniciativa de la integración de las dos entidades parte inicialmente del Banco de España, que la concibe como una operación de salvamento de CCM, que en realidad sería absorbida por Unicaja, con el compromiso de que la entidad resultante dispondrá de ayudas del Fondo de Garantía de Depósitos y otras aportaciones públicas.

Precisamente la situación de CCM es en buena parte el origen de la división interna del PP ante este proceso de fusión, en la que resulta además muy llamativo que los principales protagonistas de la disparidad de criterio sean dos de las personas del ámbito de confianza de Mariano Rajoy, la secretaria general, Dolores de Cospedal, y el presidente regional en Andalucía, Javier Arenas.

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El PP de Andalucía apoya sin ambages la fusión, aunque en las últimas horas ha tratado de poner el acento en que es un respaldo condicionado a que le convenga a Unicaja y no salga perjudicada su solvencia y rentabilidad. Arenas advirtió ayer de que Unicaja "no está para asumir quiebras de otras cajas" y que no se debe utilizar la fusión para "tapar ni desviar la responsabilidad de los pésimos gestores de alguna entidad". "La fusión debe hacerse si es conveniente en términos económicos y financieros, no porque sea conveniente en términos políticos partidistas", proclamó el presidente del PP en Andalucía.

Opinión contraria tiene la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, que es también presidenta de la formación en Castilla-La Mancha, quien ayer dijo que si se sanea CCM debe ser para que permanezca en esa comunidad autónoma.

La posible fusión de CCM con Unicaja ha desencadenado una tormenta dentro del PP castellanomanchego. De Cospedal se ha opuesto desde el principio a la integración con Unicaja, que respalda el presidente de la comunidad autónoma, José María Barreda, e incluso dio órdenes a los representantes del PP en los órganos de dirección de CCM a que presentaran su dimisión.

Pero de los cuatro miembros del consejo de administración del PP, sólo dos han dimitido. Una de las dimitidas es la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, que ayer dijo a De Cospedal delante de un micrófono que creía cerrado que entendía que se trataba de una decisión "un poco precipitada".

María Dolores de Cospedal y Javier Arenas, ayer Vitoria.
María Dolores de Cospedal y Javier Arenas, ayer Vitoria.EFE

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