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El PP afronta dividido la fusión de Caja Castilla-La Mancha y Unicaja

El consejo aprueba iniciar la operación para frenar "una campaña hostil"

El consejo de administración de Caja Castilla-La Mancha (CCM) duró más de lo previsto. Después de más de cuatro horas de reunión, 13 de los 15 consejeros (sólo faltaron dos de los cuatro representantes del PP) aprobaron una declaración conjunta en la que se daba luz verde a los trámites que podrían acabar en una fusión con Unicaja.

No obstante, en el comunicado oficial no se nombraba ni a Unicaja ni la palabra fusión. Con un lenguaje calculadamente ambiguo, quizá para lograr el consenso político, el consejo aprobó "no dejar de estudiar ni una sola alternativa que lleve a una mejora de la entidad y su proyección". También se comunicó que "el consejo está abierto" a analizar posibilidades que mejoren la entidad y el servicio que presta a los ciudadanos.

UGT anuló después de la reunión un comunicado de apoyo a la fusión

Juan Pedro Hernández Moltó, presidente de la caja, afirmó en el comunicado que "ante los acontecimientos mediáticos, la entidad quiere informar del grandísimo malestar que ha producido la hostil campaña contra CCM". Los consejeros afirmaron que seguirán defendiendo al más de un millón de clientes y los 3.000 empleados. A ambos colectivos agradeció "su confianza" en estos momentos difíciles y les aseguró "que sus intereses no corren ningún riesgo".

El PP no ha logrado sus propósitos. Desde que se conoció la intención de alcanzar un acuerdo con Unicaja, María Dolores de Cospedal, presidenta del PP de Castilla-La Mancha mostró su total oposición al proyecto y afirmó que los nueve consejeros "han presentado materialmente su dimisión en la caja por la falta de información". Sin embargo, ayer sólo lo hicieron dos de los cuatro miembros del consejo de administración. Sólo se ausentaron Rosa Romero y Emilio Sanz, mientras que Germán Chamón y Tomás Martín-Peñato, los otros dos consejeros del PP, apoyaron la iniciativa. Incluso, según fuentes cercanas a la caja, se recibió una carta de Arturo García Tizón, en la que lamentaba tener que dejar la presidencia de la comisión de Buen Gobierno y se ofrecía para seguir al servicio de la entidad. Hernández Moltó agradeció sus servicios y alabó la profesionalidad de García Tizón.

De seguir adelante con la fusión, la operación sería más una absorción porque la entidad andaluza tiene el doble de tamaño que la castellano-manchega. Además, los problemas financieros están en CCM, que todavía no ha presentado los resultados de 2008. No obstante, sí ha trascendido que su tasa de morosidad está próxima al 4,5%. Fuentes cercanas a Unicaja comentaron ayer que, pese a que el comunicado era poco concreto, "la operación va por el buen camino".

La posible fusión con Unicaja, ya ha sido respaldada públicamente por los presidentes de las dos comunidades, los socialistas, José María Barreda y Manuel Chaves.

También el Banco de España ha seguido de cerca la operación, ya que probablemente contará con la colaboración del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Es decir, en estos momentos se baraja la posibilidad de que el FGD se haga cargo de parte de los activos malos de la entidad castellano-manchega para que sea más viable la absorción por parte de Unicaja. Esta intervención pública podría condicionar la permanencia de algunos de los principales ejecutivos de CCM.

El primer consejero en llegar a la reunión, que se celebró en la sede de CCM en la Calle Ocaña de Toledo, fue el presidente de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Angel Nicolás, que tomó posesión como vocal en sustitución de Jesús Bárcenas. El sindicato UGT anuló anoche un comunicado que había emitido antes del comienzo del consejo de administración y en el que apoyaba la fusión con Unicaja si garantizaba el empleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de febrero de 2009