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Obama crea un grupo de alto nivel para reestructurar General Motors y Chrysler

Sacrificios. Es lo que se espera en Washington que hagan General Motors y Chrysler al encarar la reestructuración de la industria de la automoción si quieren seguir recibiendo ayudas públicas. Un proceso que será supervisado por un grupo de trabajo liderado por el Tesoro y la Casa Blanca, y ya no por una sola persona que concentre todos los poderes. Esta comisión incluirá funcionarios de los departamentos del Tesoro, Trabajo, Transporte, Comercio y Energía, el Consejo Nacional Económico y la Agencia de Protección Medioambiental.

El Gobierno de EE UU quiere una transformación profunda del sector automovilístico. Y que todos los actores hagan concesiones, no sólo los trabajadores renunciado a sus empleos y salarios. También los accionistas, acreedores y los ejecutivos que dirigen estas empresas. El equipo del presidente Barack Obama insiste en que Estados Unidos necesita una industria automovilística "próspera".

Pero para poder acceder a nuevas ayudas, la Casa Blanca pide a las dos grandes automovilísticas que le propongan planes de viabilidad creíbles. Esos planes deben ser presentados hoy. Washington no dice en este momento si esos sacrificios de los que habla pasan por pactar con las compañías que se declaren en suspensión de pagos.

En un intento por evitar la bancarrota, GM y Chrysler retomaron ayer las negociaciones con los sindicatos para determinar qué concesiones se pueden hacer. EE UU ya aprobó inyectarles 17.400 millones de dólares (13.600 millones de euros) a través de un crédito puente. Ford Motor se mantiene de momento al margen porque dispone de la liquidez necesaria para seguir operando.

GM ya recibió 9.400 millones, y está pendiente de que se le concedan 4.000 millones más antes de marzo. Y no se descarta que pueda solicitar otros 5.000 millones de dólares más para aguantar el primer trimestre. Chrysler, por su parte, recibió una primera inyección de 4.000 millones, y necesita 3.000 millones más para mantenerse a flote.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 2009