Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Cien años de la 'voz' de Ana Frank

Miep Gies descubrió el famoso diario

Miep Gies, la holandesa que en su juventud ocultó a la familia judía de Ana Frank de los nazis y encontró luego el diario de la niña, cumplió ayer 100 años. "Con una salud razonable y con suerte, que parece la constante de mi vida", en sus propias palabras, celebró el aniversario en familia. Un acto de sincera modestia para la única superviviente del grupo, que entre 1942 y 1944 ayudó a los Frank y a otras cuatro personas a esconderse en la parte trasera de una casa de Ámsterdam.

Ella recogió el diario de Ana del suelo y lo guardó para devolvérselo. En 1945 decidió entregárselo al padre, Otto, que regresó solo de los campos de concentración. El Diario de Ana Frank se ha convertido en uno de los libros más leídos del mundo, y hasta hace una década la propia Gies viajaba a menudo para contar lo ocurrido. "Ahora ya no puede, pero sigue contestando los centenares de cartas que recibe", afirman en la Fundación Ana Frank, gestora del legado de la niña desde el mismo edificio de la capital holandesa donde se escondió.

Poco dada a la alabanza, la que fuera secretaria de Otto Frank en su empresa de mermeladas siempre ha recordado que los verdaderos héroes eran gentes como su propio marido, resistente en la Holanda invadida. A la vuelta de la guerra, la pareja acogió durante varios años en su casa a Otto Frank, que tomó la decisión de publicar el diario de su hija.

Miep Gies recibió premios por su valor de los Gobiernos de Alemania, Israel y Holanda, donde la nombraron Caballero de la Orden de Orange Nassau. Durante mucho tiempo no pudo leer el Diario, pero en su propio libro, titulado Recuerdos de Ana Frank, dice que "de todo lo que se perdió, quedó al menos la voz de la niña". A pesar de haber compartido su historia con miles de personas, cada 4 de agosto corre las cortinas de su casa y no contesta el teléfono, según la Fundación. Ese día, los nazis se llevaron a los Frank, y ella prefiere recordarles en la intimidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de febrero de 2009