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ERC lamenta que la Generalitat contrate a la empresa de un ultra

Reus también usó los servicios de Levantina de Seguridad

Los sectores críticos de Esquerra Republicana han iniciado una campaña contra el consejero de Cultura, el también republicano Joan Manuel Tresserras, por haber contratado a una empresa de seguridad valenciana vinculada a movimientos de extrema derecha para controlar monumentos como el castillo de Miravet. Reagrupament.cat, el sector de ERC liderado por el ex consejero Joan Carretero, llama desde su página en Internet a enviar correos de protesta al consejero para expresar su disconformidad con la adjudicación a Levantina de Seguridad del control de los accesos al castillo de Miravet, a la cartuja de Scaladei y al castillo de Escornalbou, todos en la provincia de Tarragona, tal como avanzó este diario el domingo.

La empresa del líder de España 2000 pasó los filtros de Economía

"Los antecedentes violentos que tiene esta empresa no son compatibles con los valores que pretenden transmitir estos monumentos y el propio Gobierno", dice la web de Reagrupament.cat., que recuerda las vinculaciones con la extrema derecha de José Luis Roberto, el propietario de Levantina de Seguridad. En la web de Reagrupament se facilita, incluso, el correo electrónico personal del consejero. La dirección de ERC salió ayer al paso de las críticas asegurando que la contratación de Levantina de Seguridad se hizo cumpliendo la normativa interna de la Generalitat, que requiere la autorización previa del Departamento de Economía. Con todo, el secretario general de ERC, Joan Ridao, admitió que contratar a la empresa del fundador del partido ultraderechista España 2000 hace "daño a la vista" por los antecedentes violentos de algunos de sus trabajadores.

La Generalitat insistió ayer en que no puede derogar el contrato con Levantina de Seguridad porque, afirma, cumple todos los requisitos. Además, no sólo Cultura los ha contratado. En 2005, el Ayuntamiento de Reus -gobernado por el PSC, ERC e Iniciativa- dejó en manos de esta empresa la seguridad de eventos comerciales, turísticos y culturales. Entre otros, el mercado de Navidad, la Festa de l'Oli y un concierto popular. Una asamblea ciudadana, que agrupó a colectivos alternativos de Reus, envió cartas al Consistorio para frenar la presencia de Levantina en la ciudad. "Sabemos cómo las gastan. Son peligrosos", dijo ayer uno de los miembros de la asamblea, que pidió el anonimato, informa Pilar Encuentra. Los colectivos creen que aquella presión fue clave. Un portavoz municipal precisó que el contrato con Levantina cesó "cuando dejó de ser la mejor oferta".

Levantina de Seguridad está homologada por el Ministerio del Interior desde 1980. La única vía para retirar, temporalmente, la habilitación a una empresa de seguridad es que cometa una infracción muy grave; o sea, que contrate a vigilantes sin habilitación, siempre y cuando la empresa conozca esa irregularidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 2009