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Reportaje:Dinero & inversiones | Bolsa

El Ibex 35 pierde el 8,11% en enero

La volatilidad ha sido un factor decisivo para generar liquidez en la Bolsa

El mes de enero se ha saldado con un descenso del 8,11% en el Ibex 35 y una sensación de indefinición total entre inversores y analistas. Este índice queda en 8.450,40 puntos, después de recuperar el 3,40% en esta última semana. A pesar de las subidas de los últimos días, el mercado carece de la solidez necesaria para atraer compradores finales, es decir, aquellos inversores que mantienen sus posiciones a medio o largo plazo.

En esta semana los inversores han hecho frente a la publicación de resultados por parte de un buen número de sociedades, entre ellas la banca española. El balance de los datos conocidos ha sido bueno, si se compara con los de otros países, pero sólo regular para lo que este sector acostumbraba en los últimos años. Los apartados más destacados han sido los de la morosidad y las provisiones para hacerla frente que, al final, han sido los que han determinado el volumen de unos resultados ajustados a la situación económica.

Junto con los resultados empresariales han llegado multitud de anuncios de despidos que, por sí mismos, aseguran un descenso del consumo a corto y medio plazo, pues cada empresario despide a los clientes de los demás para tratar de salvar sus propias cuentas.

Los indicadores económicos tampoco han aportado nada nuevo a la sensación de crisis total que se vive, pues Estados Unidos confirmó su entrada en recesión al contraerse su economía el 3,8% en el último trimestre de 2008.

Todos los datos económicos conocidos en estos días se referían a los últimos meses del pasado ejercicio, razón por la cual su impacto ha sido relativamente puntual. Todos ellos han confirmado la velocidad del deterioro de las economías, pero con ello no resuelven ninguna de las incógnitas planteadas.

La incertidumbre sobre los meses próximos es muy grande y los inversores están nerviosos, de ahí que no se mire mal la velocidad de caída, "porque antes se llegará al fondo".

Por el momento, en el mercado se estudia la mayor o menor presión del papel para evaluar a algunos valores a los que se considera "medianamente sólidos", lo que provoca constantes altibajos en los precios y da lugar a una elevada volatilidad que, hasta el momento, ha conseguido mantener los volúmenes negociados en unos niveles razonables.

Los análisis que llegan al mercado se limitan a ofrecer un abanico de posibilidades, pero sin inclinarse por ninguna de ellas, aunque en general no se imponen los criterios más pesimistas. La posibilidad de alcanzar de nuevo los niveles mínimos de octubre del pasado año, que el viernes de la semana anterior estuvieron al alcance de la mano, parecen ahora un poco más lejanos. Sin embargo, no hay que olvidar que los resultados empresariales publicados hasta ahora van a ser mejores que los próximos, casi con total seguridad. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de febrero de 2009