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Urkullu: "Tengo que hacer actos de fe para seguir unido a Ibarretxe"

Una entrevista concedida en julio por el presidente del PNV agita la campaña vasca

Los seguidores del PNV sufrieron un nuevo puñetazo en el estómago al difundirse una declaración del presidente de su partido, Iñigo Urkullu, grabada en el verano de 2008 y no publicada hasta ayer. "Mi relación con Ibarretxe la vivo con muchas dificultades", confiesa Urkullu en la entrevista conocida ahora. "Hay muchos días en los que tengo que hacer actos de fe para que sigamos unidos y tengamos una mínima cohesión para salir dignamente de esta situación de cara al futuro".

"Y claro, tengo que seguir dando la impresión de que soy tonto, de que soy un pelele, de que me chupo el dedo", continúa Urkullu, "porque tengo una causa mayor, que es la de intentar recomponer el PNV, que no se rompa y conducirlo de alguna manera. Estoy queriendo poner en valor (...) el bien de la unidad del partido, aguantando determinadas jugarretas... y la actitud para conmigo y para con el partido no es recíproca, no ya sólo por el lehendakari, sino por otros responsables del PNV, pero también por parte del lehendakari".

Tales confesiones figuran en un libro de entrevistas a 32 políticos vascos que publica la editorial Aguilar a un mes de las elecciones, provocando así un incendio al que Ibarretxe y Urkullu trataron ayer de echar agua. Para ello se fundieron en un abrazo en público, un gesto al estilo de los besos que se prodigan políticos a los que se sabe tan enfrentados como Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón.

Urkullu e Ibarretxe coincidieron ayer en la presentación de la candidatura nacionalista por Álava, encabezada por el propio Ibarretxe, de quien Urkullu aseguró que cuenta con el apoyo de "todo el EBB (ejecutiva del PNV) y de su presidente (el propio Urkullu)". "Sin ningún matiz", recalcó. El gesto grave en el entorno del lehendakari, más bien compungido en el de los colaboradores de Urkullu, daba cuenta gráfica de la dimensión del contratiempo. "Estate tranquilo, Iñigo", le dijo Ibarretxe al presidente del PNV. "Cuando alguien saca a la luz este tipo de cosas es que tiene muy pocos argumentos. La descalificación es el argumento del débil".

Urkullu no negó a los periodistas la existencia de sus declaraciones de mediados de 2008 -hay algo más de siete horas grabadas con la firmante del libro, María Antonia Iglesias-, pero las situó en "tiempos pasados" y puntualizó que lo publicado obedece "a lo que la autora del libro ha creído oportuno extraer, sin que yo haya tenido oportunidad de contrastarlo". En ese libro, Urkullu se explaya también contra Xabier Arzalluz por haber cambiado la bicefalia tradicional del PNV a favor del lehendakari, en perjuicio de Josu Jon Imaz y de él mismo. Y explica la política del lehendakari en función de la necesidad de dar la impresión de que él es "el más nacionalista entre los nacionalistas", ya que mantiene "todos los puentes rotos con el PP y el PSE". Arzalluz, a su vez, reconoce en el libro su decepción con Josu Jon Imaz, aunque no tanto como con el anterior lehendakari, a quien describe como "el flojo" y "el imbécil de Ardanza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de enero de 2009