El temporal causa dos muertos y deja sin luz a 286.000 hogares

Los servicios de emergencia se vieron sobrepasados por los daños del viento

"No escapó nada". La frase es del conselleiro de Industria, Fernando Blanco, que ayer, como otros muchos, se vio sobrepasado por los acontecimientos, cuando el  temporal de viento huracanado que afectó a Galicia dejó en su pico más alto a 500.000 abonados sin suministro eléctrico. Al mediodía la cifra se había rebajado a 286.000, pero hoy, en el mejor de los casos, unas 57.000 familias se levantarán, otra vez, con la luz de una vela, ya que la previsión era que a lo largo del día de ayer no se recuperaría más del 80% del servicio dañado.

El temporal también castigó  a 45.000 abonados sin servicio telefónico, a otros 19.000 sin línea ADSL y 384 estaciones base de telefonía móvil dejaron de funcionar en muchas zonas del interior de la comunidad, especialmente en A Coruña y Lugo.

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Pero lo peor fue tener que lamentar tres muertes, dos de ellas vinculadas directamente al temporal. Un sargento de la Guardia Civil de Tráfico perdió la vida al caerle encima un eucalipto cuando intentaba abrir paso a un turismo que trasladaba a una persona enferma al hospital de la costa en Burela (Lugo). El agente, de 52 años, casado y con dos hijos, ya había finalizado su turno, pero la situación era tan complicada que optó por continuar trabajando. De inmediato se trasladó al punto más conflictivo, el kilómetro 98 de la carretera local 862 en el municipio de Xove, también en la costa lucense, donde la caída de varios eucaliptos había provocado un corte de tráfico en ese punto.

Una vez allí comprobó que entre los vehículos atrapados estaba el coche que intentaba llegar al hospital. El propio mando de la Guardia Civil colaboró para dejar expedita la vía y procedió a abrir paso con el vehículo oficial para facilitar la evacuación cuando otro eucalipto se vino abajo. El sargento bajó del coche para dejar libre la carretera cuando se vio sorprendido por el desplome de un tronco que lo golpeó y bajo el que quedó sepultado. El agente fue trasladado a un centro médico donde ya no se pudo hacer nada por su vida. Natural de Zamora, era desde 1992 responsable del departamento de tráfico en Burela.Casi 24 horas después del inicio del temporal, el rosario de incidentes parecía no tener fin. La situación llegó al tal punto que el Gobierno gallego tuvo que hacer un llamamiento a los ciudadanos para que extremasen las precauciones y utilizasen de forma responsable los servicios de información, colapsados. Cientos de personas de Protección Civil, sanitarios, Policía, Guardia Civil, mantenimiento de carreteras y operadores del suministro eléctrico y telefónico se movilizaron durante toda la jornada. A última hora de la tarde, el 112 ya había recibido 12.000 llamadas, que se sumaron a las 30.000 que recibió Unión Fenosa con incidencias sobre el temporal. Y es que en A Coruña, al mediodía de ayer, estaban sin luz 162.000 abonados, en Lugo 87.800, en Ourense 28.800 y en Pontevedra, la provincia menos afectada, eran 7.400 las familias que estaban sin luz en ese momento.

Por la mañana, Salvamento Marítimo coordinaba una operación de rescate de seis tripulantes de un mercante portugués que se dirigía a Lisboa. Uno de ellos fallecía en el traslado al hospital y el resto tuvieron que ser atendidos con síntomas de hipotermia. Su buque, con una vía de agua, quedó a expensas del viento y medio hundido a 77 millas al Noroeste de A Coruña.

En Lugo, un octogenario vecino de la parroquia de Mourence en el municipio lucense de Vilalba, moría calcinado a última hora de la tarde del viernes como consecuencia de un incendio que se produjo en su domicilio. Las llamas, originadas por un cortocircuito, comenzaron sobre las 22.30 horas, cuando el temporal ya azotaba a la zona con una especial virulencia, lo que dificultó enormemente las tareas de extinción.

Todo esto sucedió con un viento que, según el conselleiro de Industria, se movió por la comunidad con rachas de 200 kilómetros por hora, lo que se tradujo en un efecto "claramente perjudicial" sobre todos los sistemas eléctricos. "Fue un temporal de los que no estamos acostumbrados a vivir. Desde el ciclón Hortensia no se había dado una situación de este tipo" subrayó. Recuperar el servicio fue un proceso lento que tendrá continuidad en la jornada de hoy. Los servicios meteorológicos anunciaron que el fenómeno no ha terminado, ya que se esperan vientos de hasta 100 kilómetros en el litoral y zonas altas y de 90 kilómetros en el resto de la Comunidad. La evaluación de daños con vistas a posibles ayudas del Gobierno todavía no se ha realizado.

Cubierta y fachada caída sobre las canchas de baloncesto del pabellón de los Remedios, en Ourense.
Cubierta y fachada caída sobre las canchas de baloncesto del pabellón de los Remedios, en Ourense.DIEGO LEMOS

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 24 de enero de 2009.

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