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Reportaje:Ida de los cuartos de final de la Copa del Rey

Rojiblancos de chiripa

Javi Martínez y Llorente, pilares básicos, estuvieron a punto de no jugar en el Athletic

Los dos pilares del Athletic miden 1,90 metros o más, han nacido en Navarra y no alcanzan los 25 años. No es su única coincidencia. Javi Martínez (Lizarra, 20) estuvo a un minuto de no fichar por el Athletic y Fernando Llorente (Pamplona, 23) estuvo a un minuto de abandonar la disciplina de Lezama. Las razones, eso sí, fueron distintas. Hoy son dos futbolistas sin los que no se concibe el Athletic actual.

Javi Martínez tenía 17 años cuando el Athletic se fijó en él. O, mejor dicho, una parte del Athletic. La junta directiva que presidía Fernando Lamikiz estaba ansiosa por sancionar con golpes de efecto sus proclamas triunfalistas. El nombre deseado era Raúl García, el medio centro de Osasuna, sobre el que había gravitado el equipo de Javier Aguirre que disputó la fase previa de la Liga de Campeones. Treinta millones de euros tenían la culpa y Javier Clemente, el técnico contratado por Lamikiz, tenía los ojos clavados en él.

Martínez acumula 85 partidos de Liga con sólo 20 años tras debutar a los 17

Pero Lezama miraba a otro muchacho. "De fichar a alguien, mejor a Javi Martínez, un futbolista para 10 años en el Athletic", decían los expertos. ¿El problema? 17 años, ninguna experiencia en la Primera División y seis millones de cláusula de rescisión fijados por Osasuna. Todo un reto.

"Eso creíamos, que ésos eran los únicos problemas", afirma un ex miembro de Lezama en aquella época. Lo más difícil estaba por llegar. "Le veníamos siguiendo desde los juveniles y había tenido una oferta del Madrid, que rechazó. Pero la madre no quería que viniese. Estaba dolida porque su otro hijo, Álvaro, había estado en Lezama tres años y se le había dado la baja. Cayó en una depresión y, tras jugar en el Figueres, estaba sin equipo. En la última reunión, en Vitoria, a las tres de la madrugada, insistían en que no venía al Athletic y la única solución fue fichar a los dos hermanos: Javi para el Athletic y Álvaro para un equipo de Segunda B [el Sestao]. Para colmo de males, una vez fichado, le hicimos un contrato por cinco años y nos dimos cuenta de que con 17 no podía ser contratado por más de tres. El mismo día que cumplió los 18 se lo cambiamos a primera hora de la mañana".

Javi Martínez "no ha cambiado prácticamente" desde los 16 años hasta ahora. Su físico no pasó inadvertido para los ojeadores: "Los futbolistas grandes nunca pasan inadvertidos. Los pequeños tienen que enseñar más cosas", asegura un ex responsable del club; "acaso su único problema es que da mucho más de lo que debe. Le puede el entusiasmo y no mide los esfuerzos. Puede estar destrozado en el minuto 70 y, sin embargo, en el 94 recorrerse el campo para marcar un gol de antología como en Riazor en 2006. A eso se le llama entusiasmo". La duda entre muchos expertos es si a ese ritmo no agotará pronto sus facultades: "La ley del fútbol afirma, en general, que a partir de los 400 partidos el rendimiento decae".

Javi Martínez lleva 85 partidos de Liga y siete de Copa con 20 años. Apenas descansa cuando se lesiona y se lesiona poco y sus recuperaciones casi siempre son inferiores a los tiempos previstos. Habitual en las selecciones españolas inferiores, fue campeón de Europa sub 19 en 2007 y, tras haberse vaciado en las eliminatorias, no pudo jugar la final frente a Grecia (1-0) por acumulación de amonestaciones.

El caso de Llorente fue distinto. Tras haber llegado a Lezama con 10 años, estuvo a punto de irse en 2004 tras negarse a firmar el contrato tipo para los jugadores del segundo equipo y llevar dos temporadas sin cobrar. Lamikiz le abonó la deuda y le hizo un contrato especial "con un poco más que al resto del Bilbao Athletic porque era un jugador especial".

Hoy, Llorente se ha convertido en la referencia deportiva y anímica del equipo. "Resulta curioso que tanta gente haya criticado su presunto carácter pusilánime en este tiempo cuando se trata de un chico que ha tenido que luchar contra todo. Ha jugado sin cobrar, ha sido vejado por varios entrenadores, se le ha cuestionado absolutamente todo cuando resulta que estaba destinado a ser el delantero de futuro del Athletic", dicen en el club.

Llorente y su entorno también estuvo a punto de irse. Su representante, Txus Medina, manejaba distintas ofertas cuando el Athletic reaccionó para rehacer su situación contractual y concederle la condición de delantero de referencia.

Javi Martínez y Llorente son rojiblancos de chiripa. Casualidades del fútbol. De enfadados o menospreciados a imprescindibles. Se dirá que el fútbol es así. Que nunca se sabe. Ahora el Athletic teme que se los quiten.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de enero de 2009