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Necrológica:

Helen Suzman, una histórica parlamentaria del 'antiapartheid'

Fue una de las voces más críticas contra Gobierno racista en Suráfrica

Helen Suzman, histórica parlamentaria antiapartheid, falleció ayer de forma tranquila a los 91 años de edad en su casa de Johanesburgo, de acuerdo con su familia, después de que su estado de salud empeorara recientemente.

Suzman ha pasado a la historia surafricana por ser la única representante parlamentaria de la oposición al Partido Nacional del apartheid (entre 1961 y 1974), una de las voces más críticas a nivel internacional del Gobierno racista en Suráfrica y que en gran medida se destacó, por su trabajo en pro de los presos políticos en el país, Nelson Mandela, entre otros. La familia celebrará un funeral privado el fin de semana, mientras que la fundación Helen Suzman ha programado para febrero un memorial público.

Nelson Mandela la recuerda en su autobiografía por sus visitas a la cárcel

El trabajo incansable de la política, nacida en 1917 en Germiston, cerca de Johanesburgo, en el seno de una familia de lituanos judíos emigrados al país africano, la llevó a ser nominada en dos ocasiones para recibir el Premio Nobel de la Paz, y ha recibido doctorados honoris causa en universidades como Oxford, Cambridge, Columbia o Harvard y en 1978 recibió el galardón de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Suzman estudió Económicas mientras criaba a sus dos hijas, y en 1953 inició su andadura política en el Partido Unido, que abandonó seis años después por el giro conservador de la formación, demasiado complaciente, a juicio de Suzman, con las políticas raciales del partido en el Gobierno. Suzman pasó entonces a integrar el Partido Progresista (PP), del que fue su único representante durante 13 años en el Parlamento, periodo en el que se gestó su larga y conocida enemistad con el que sería luego presidente de la República PW Botha, "el gran cocodrilo", y al que Suzman definió como "malcarado, irascible y abusón". Él, por su parte, la catalogó como "una gata malvada".

En su autobiografía, Largo camino hacia la libertad, Nelson Mandela recuerda las visitas de Suzman a los militantes del prohibido Congreso Nacional Africano (ANC): "Era una visión extraña pero maravillosa, la de esta mujer valerosa mirando nuestras celdas, paseando en el patio".

La Fundación Nelson Mandela definió ayer a Suzman como "una gran patriota y una luchadora de gran coraje contra el apartheid". El arzobispo emérito anglicano y premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, también recordó la valentía de la política: "Era indómita", aseguró ayer. La situación de los presos fue uno de los caballos de batalla de Suzman que no dudaba en visitar cárceles y celdas y en hablar con los encerrados sobre sus demandas y necesidades. Suzman, asimismo, fue muy crítica con la política económica del Gobierno que pretendía confinar a la población negra (el 80% del total) en tan sólo el 13% del territorio, en pretendidas patrias tribales. La parlamentaria también se mostró a favor de las políticas de boicoteo y bloqueo de la comunidad internacional al régimen racista. Tras tres décadas de lucha política se retiró en 1989, un año antes de que se iniciara el desmantelamiento de la legislación racista que ella había criticado con mordacidad y dureza en su oratoria. Con la llegada de la democracia, en 1994, Suzman no dudó en criticar las deficiencias del Gobierno del Congreso Nacional Africano (CNA) y en enfatizar en la necesidad de una acción más decisiva para luchar contra la extensión de la pandemia del sida.

La líder del partido en la oposición, la Alianza Democrática, Helen Zille, recordó ayer la figura de Suzman como la de "un gigante" en la evolución de Suráfrica hacia la democracia, "su claridad de visión, su coraje y su firmeza de próposito la convierten en una guía". El presidente del recién creado Congreso del Pueblo, surgido como escisión al CNA, Mosiuoa Lekota, recordó asimismo las visitas de Suzman a la isla-prisión que compartió con Mandela, "como la única voz para exponer el trato inhumano del régimen del apartheid a los prisioneros políticos". Lekota aseguró que los prisioneros estarán siempre en deuda con Suzman.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de enero de 2009