Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Dakar nuevo, gomas viejas

Marc Coma y los demás pilotos de KTM tendrán que utilizar cubiertas Pirelli con cámara, una fórmula obsoleta que no se utiliza desde hace una década

Desvestir a un santo para vestir a otro. Eso es lo que han hecho en la división offroad (todoterreno) de KTM, la marca de motos austriaca que tiene la hegemonía en las competiciones de raids de los últimos tiempos. El disparate roza el esperpento. Tras un mogollón de años calzando sus motos con neumáticos Michelin de última generación, Marc Coma y los demás pilotos oficiales de KTM que participarán en el Rally Dakar (por Argentina y Chile), que arrancará el 3 de enero, deberán utilizar cubiertas Pirelli. El problema radica en que la evolución de los neumáticos offroad de la casa italiana lleva un retraso tremendo respecto a los Michelin. Hay un detalle que confirma esta circunstancia: en muchas etapas del Dakar, los pilotos de KTM deberán emplear neumáticos con cámara, una fórmula que Michelin sustituyó por el bib-muse (una espuma que se introduce a presión y llena el espacio entre la cubierta y la llanta) hace unos diez años.

Muchos se preguntarán por qué KTM decidió, entonces, abandonar Michelin, la fábrica de compuestos que llevaba ganando el Dakar desde 1983 para equipar sus motos con unos neumáticos peores. La respuesta debería darla Stefan Everts, el director deportivo de la división de motocross de KTM, que a principios de esta temporada pidió que todos los pilotos a su cargo dejaran de lado a Michelin y pasaran a competir con Pirelli, la marca que él empleaba cuando competía. Así ocurrió, para enfado monumental de la fábrica francesa, que hizo el juramento de que ninguna KTM oficial, de cualquier disciplina, volvería a emplear su material. Y ahí están los corredores de raids, Coma, Cyril Despres y compañía, pagando el capricho de Everts con el motocross.

"Hemos estado todo el año trabajando muy duro junto a Pirelli. En este tiempo, los neumáticos han mejorado muchísimo. Pero es evidente que no están al nivel de los Michelin", destaca Coma. El bib-muse de Pirelli se desintegra pasados unos 160 kilómetros, una distancia insuficiente si se atiende a que la media por etapa del Dakar 2009 está alrededor de los 600. "Salir con el muse es un poco arriesgado y por eso lo haremos con cámara", se resigna el catalán, convencido de que poco podía hacer para frenar un conflicto de tal calibre entre empresas: "Está claro que, como piloto, desearía tener el mejor material, pero esta decisión se me escapa. Está por encima de mí". Así las cosas, que nadie crea que este escenario permitirá que la competición se iguale respecto a los motociclistas. A menos que ocurra algo raro, la victoria volverá a ser de un piloto oficial de KTM porque los que corran con una privada tampoco podrán optar a calzarla con gomas Michelin oficiales. "La situación queda equilibrada porque ningún piloto de KTM puede disponer de los Michelin buenos. Y, de todas formas, para el muse Michelin tampoco sería fácil la cosa porque la temperatura y la velocidad serán muy altas", recalca el de Avià, ganador de la edición de 2006.

Isidre Esteve, sin embargo, advierte sobre las consecuencias que puede tener toda esta historia en la psicología de los motociclistas. "La cuestión es saber cómo, con qué nivel de seguridad, van a salir cada mañana los que tengan que utilizar cámara", advierte. "Estoy seguro de que, cuando lleguen a zonas rotas, de piedras, cortarán gas para tratar de evitar un pinchazo. Si con el muse ya se sufría, no quiero ni imaginarme qué puede pasar con cámaras". Y, de forma elocuente, remacha: "Es como retroceder diez años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de diciembre de 2008