Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Lliure acoge un poema de amor y resistencia

Mal Pelo se inspira en John Berger en el espectáculo 'He visto caballos'

Hace años que María Muñoz y Pep Ramis, fundadores de la compañía de danza Mal Pelo, mantienen una colaboración creativa con el escritor John Berger. Tras fructificar en los espectáculos Atrás los ojos y Testimoni de llops, la relación artística se ha estrechado ahora con He visto caballos, "un poema de amor y de resistencia", según lo define Muñoz. Trabajado a partir del manuscrito de From A to X, tras su estreno en Lisboa y su paso por el festival Temporada Alta se verá en el Teatre Lliure entre el jueves y el domingo. Después de siete años sin coincidir en el escenario, Muñoz y Ramis vuelven a encontrarse en esta pieza.

Desde Mal Pelo dejan claro que el espectáculo no es la adaptación escénica del libro de Berger, sino que éste ha sido un elemento inspirador. "Es un escritor inmensamente generoso con sus textos", señala Ramis, que destaca la absoluta libertad dada por el escritor a la compañía. "Nuestra colaboración ha sido muy respetuosa y pausada, como siempre", añade. Pero en este caso ha ido más lejos. Berger no se limitó a autorizar el uso de su libro, sino que participó en la gestación de la pieza desde los orígenes, primero en su casa de Francia y finalmente, cuando la obra ya estaba avanzada, asistió en Celrà (donde la compañía tiene su sede) a las últimas sesiones de trabajo que acabaron de perfilarla.

"El espectáculo parte de una partitura bastante compleja internamente, pero es muy fácil de seguir para el espectador", asegura Ramis. El esqueleto de la pieza es la relación epistolar entre dos amantes, separados por la condición de reo político del hombre. Los felices encuentros, reales o evocados, y la crudeza de la separación puntean He visto caballos, que utiliza textos de Berger, de Mal Pelo y del poeta palestino Mahmoud Darwish. La danza, la palabra (en ocasiones dicha por el propio Berger, en voz en off) y el vídeo son los ingredientes del espectáculo, que cuenta también con Jordi Casanovas como narrador. Como banda sonora se utiliza música original de Steve Noble y temas de Henri Salvador, Bach y Albinoni. Todo muy poético.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de diciembre de 2008