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Cómo celebrar la Constitución sin copiar a tu vecino

Comunidad y Ayuntamiento realizan fastos muy diferentes

Los 30 años de la Constitución se pueden celebrar de muchas formas. Con ministros o sin ellos. Con la presencia de vedettes y viejas glorias del motociclismo, o con austeridad estética. Con vinos, champán, canapés y pastas, o con agua y gracias. Incluso puede requerir el fasto adornos en la vestimenta (como pegatinas azules pidiendo dimisiones), o simplemente requerir la fiesta presentarse de etiqueta.

Y así, ante esta dicotomía celebrativa, homenajearon ayer las dos principales instituciones madrileñas el 30º aniversario de la Constitución. Con dos horas de diferencia, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ofrecieron sendas recepciones en sus palacios: el de Correos y el de la Casa de la Villa.

La Comunidad optó por una celebración multitudinaria. Abarrotada. Con solemne besamanos y concierto de música clásica. Desfilaron mitos de la cultura popular como Norma Duval o Ángel Nieto, y se dio amplia cabida a la representación de la Iglesia. En la Puerta del Sol fueron generosos con el catering. Hay crisis, pero a los invitados hay que darles de comer. Sirvieron deliciosas mini madalenas, pastas y zumos. Todo ello, al grito de "Viva la Constitución" y "Viva España", con el que la presidenta arengó a sus invitados.

Pese a que Aguirre, sostienen en Sol, invitó a todo el Gobierno, no acudió ni un solo ministro. "El viernes hay consejo y era difícil que pudieran venir", excusa un portavoz del gobierno regional. Pero tampoco se dejaron ver la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ni su portavoz, Soraya Sáenz de Santa María.

La fiesta del alcalde de Madrid fue más austera, quizá también más solemne. En el Ayuntamiento utilizaron el salón de plenos para recibir a la ministra de Defensa, Carme Chacón, y homenajear a las Fuerzas Armadas.

Como si se tratara de un pleno, gobierno municipal y oposición ocuparon las bancadas y los portavoces de cada grupo, Ángel Pérez (IU), David Lucas (PSOE) y Manuel Cobo (PP), intervinieron para rendir tributo a la labor del Ejército español en los últimos 30 años. Lo hicieron también, desde los asientos presidenciales, Carme Chacón y Gallardón.

El Ayuntamiento fue más tacaño con el ágape. Por no dar, no dio ni agua. Algunos de los invitados, como Manuel Fraga o Mariano Rajoy, hicieron doblete y también se dejaron ver por la Casa de la Villa. No fue el caso de la presidenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de diciembre de 2008