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Camps insinúa que el Palau se inundó por la desidia de Barberá

El consejero apunta que la lámina de agua estaba prevista en suelo municipal

Gerardo Camps, vicepresidente y consejero de Hacienda, deslizó ayer hacia el Ayuntamiento de Valencia las culpas por la inundación que sufrió el Palau de les Arts la noche del 11 al 12 de octubre de 2007. El máximo responsable de CACSA, la empresa pública promotora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, acudió finalmente a la comisión parlamentaria -que desde hace un año esperaba para que explicara el suceso- y dijo que el Palau se inundó porque llovió mucho. Camps aludió a los "históricos temporales de levante"; a "los retornos de las avenidas cada 25, 50 y 100 años"; a las lluvias "más intensas desde 1971"; y al carácter "extraordinario" del fenómeno.

Los diputados de la oposición le agradecieron que vistiera tanto la evidencia, pero apuntaron más allá. El socialista José Camarasa recordó que los responsables de comunicación del despacho del arquitecto Santiago Calatrava señalaron desde el primer momento que habían advertido de la "inundabilidad" del edificio desde 1997 y que denunciaron cómo las malas relaciones entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia impidieron la construcción de una lámina de agua al norte del Palau que habría evitado la inundación.

"El consorcio de seguros debe pagar y pagará los 16 millones de daños"

Camps aseguró que el proyecto del Palau no incluía esa lámina de agua al norte del edificio porque el Ayuntamiento, titular del suelo del jardín del Turia, no cedió esa parcela. "Solo cedieron unos metros para que la actual lámina de agua desborde un poco el perímetro del edificio", dijo Camps.

El consejero de Economía aseguró que Calatrava sólo presentó formalmente el proyecto de la lámina de agua después de las inundaciones con un presupuesto de 18 millones de euros, mientras que el Ayuntamiento había ajardinado la misma zona por tres 3 millones de euros. Pero concedió: "Siempre se había barajado la lámina, pero sobre suelo que es competencia del Ayuntamiento de Valencia y las competencias de cada uno son las que son". El jardín en cuestión tiene una cota un metro más alta que la del cauce del río.

La construcción de un pretil en torno al Palau, que se ha terminado este año, ha impedido nuevas inundaciones. Camps, en los pasillos, recordó que en octubre de 2007 todavía había barracones y tráfico de camiones en la zona donde se ha levantado ese pretil.

El consorcio de seguros todavía no ha cubierto los 16,7 millones de euros que costaron las reparaciones y la reposición de vestuario y tramoya del Palau, pero Camps aseguró que "está claro" que tienen que pagar y que, tarde o temprano, pagarán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de diciembre de 2008