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Reportaje:EL RINCÓN

El espacio itinerante de Belén Rueda

La actriz, candidata a los premios de cine europeo por El orfanato, busca en casa el silencio para estudiar a fondo los guiones

Belén Rueda tiene un rincón casi asegurado en su casa, en las afueras de Madrid, donde poder leer los guiones que no le paran de llegar. Junto a una cocina acristalada, cerca de sus coca-colas frías, la actriz elige una mesa de madera, con la luz del jardín enfrente, en la que coloca por montones todos los proyectos que requieren su participación. Junto a guiones de teatro, cine y televisión, que guarda en dos cajones de cuero, la actriz tiene estos días sobre la mesa uno muy especial: el de El mal ajeno, la película de Oskar Santos que rueda junto a Eduardo Noriega, y en la que interpreta a una mujer alcohólica -"yo que no bebo ni gota"-. Todo ese tranquilo desorden desaparece en cuanto llegan sus hijas del colegio. "Mi rincón se hace entonces itinerante y voy de aquí para allá, desplazándome adonde me van arrinconando mis hijas", asegura. Y busca una mesa baja, frente al televisor, sentada en el suelo y con una manta siempre al lado. Descalza, con un cigarrillo y un lápiz con el que subraya una y otra vez el guión de El mal ajeno, Rueda es consciente de su buen momento. El próximo sábado acudirá a Copenhague (Dinamarca) a la gala de los premios de cine europeo, en la que es candidata a mejor actriz por El orfanato, de Juan Antonio Bayona, filme que compite, además, en otras tres categorías (mejor película, fotografía y compositor). "Me ha sorprendido mucho. Hace dos años que terminamos la película y la tenía totalmente apartada de mi mente. Será una ocasión ideal para volvernos a encontrar con el equipo de la película". A sus 43 años, Belén Rueda entró por la puerta grande en el cine, tras un recorrido exitoso y popular en series de televisión (Periodistas y Los Serrano). Mar adentro, con la que debutó en la gran pantalla con Alejandro Amenábar, y El orfanato se han convertido en dos grandes títulos en el panorama cinematográfico nacional e internacional. "Es como jugar al caballo ganador. Yo le sigo preguntando a Alejandro por qué se empeñó tanto en mí", va recordando la actriz. Entremedias, su estreno en el teatro con la obra Closer. Ahora le están tentando de nuevo con la televisión -"me encanta, es un medio que me ha enseñado a trabajar duro y en el que siempre encuentras el aliciente para no caer en la rutina"-, aunque no tiene nada decidido todavía. "Los actores estamos a expensas de los guiones y los proyectos que nos van ofreciendo. Aceptarlo o no depende de que encuentre algo que me enamore, y eso varía dependiendo del momento personal", confiesa Rueda, mientras pide tranquilidad a Willy, un perrito que no para de trastear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 2008