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Reportaje:Quinta jornada de Liga de Campeones

La fiesta estaba fuera

"No nos dejarán entrar, pero los jugadores van a notar nuestro calor". Juan Carlos y Víctor, parapetados con bufandas y jerseys de cuello alto, fueron dos de los mil seguidores del Atlético que se dieron cita en los alrededores del Calderón en el primer partido de su historia a puerta cerrada. Salvo una bengala que asomó unos segundos, la policía vivió una noche plácida. "No esperamos gran cosa porque los 300 hinchas del PSV que vinieron al entrenamiento del martes se han quedado por el centro. Es lo que tiene el frío", relató uno de los pocos agentes pendientes de que la verbena rojiblanca no fuera a mayores. La temperatura era de un grado.

Sus gritos de ánimo llenaban la noche. Como acompañamiento, una solitaria pancarta en el fondo sur resumía el sentir de los atléticos: "Nada ni nadie me separará de ti". "A eso vinimos", decía botellín en mano Javier, mientras se apuntaba a los cánticos contra el Marsella y el presidente de la UEFA, Michel Platini. Los incidentes del 1 de octubre, en la visita del cuadro francés, propiciaron el cierre del estadio, que se despertó ayer lleno de pintadas a favor del aficionado francés que se enfrenta a una pena de ocho años de prisión por los incidentes: "Policía, prensa y Gobierno culpables", "¡Santi libre ya!". Fueron detenidos ocho antisistema. "El Atlético ha dejado de ingresar unos 500.000 euros por este partido. Eso sí que duele", apuntó un directivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de noviembre de 2008