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La fiesta de los petrodólares

Robert De Niro, Charlize Theron, Richard Branson, Lindsay Lohan, Sarah Ferguson, Agyness Deyn... La lista de famosos que asistieron el jueves por la noche a la inauguración del hotel Palm Atlantis, de Dubai, era interminable. Y eso, a pesar de las ausencias de Oprah Winfrey o Denzel Washington, entre otras estrellas anunciadas.

La "mayor fiesta del año en todo el planeta", como la calificó el diario local Gulf News, contó con 2.500 invitados y estuvo conducida por Kylie Minogue y Mawal al Zoghby. Pero lo más espectacular fueron los fuegos artificiales (en www.gulfnews.com hay una amplia galería de imágenes). Al menos 100.000 cohetes -tres veces más que en los Juegos Olímpicos de Pekín- iluminaron el cielo bien pasada la medianoche de ayer y atrajeron a la cercana playa de Jumeirah a miles de residentes curiosos.

Los organizadores del evento aseguran que los fuegos pudieron verse desde el espacio. Lo mismo se dice de The Palm Jumeirah, un archipiélago artificial en forma de palmera del que forma parte el hotel que se inauguró ayer (una sucursal del Atlantis de Bahamas) y que se está construyendo sobre las aguas del golfo Pérsico.

Pero el derroche de medios que acompañó a la fiesta, con un coste estimado de 20 millones de dólares (unos 15,87 millones de euros), fue demasiado incluso para una ciudad acostumbrada a los excesos como Dubai. Numerosos internautas han criticado el despilfarro en estos tiempos de crisis (http://uaecommunity.blogspot.com, en inglés), o el hecho de que los residentes de la zona tuvieran que regresar a sus casas antes de las cuatro de la tarde para evitar el tráfico durante el inicio de la fiesta.

Aun así, la curiosidad pudo más y la multitud que se acercó a Jumeirah para tratar de ver a algún famoso, o simplemente disfrutar de los espectaculares fuegos de artificio, provocó un monumental atasco que duró hasta bien entrada la madrugada. Debió de ser un alivio para la policía después de que el lunes espías británicos descubrieran un plan para atentar contra la fiesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 2008