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Reportaje:REINHARD SELTEN | Premio Nobel de Economía 1994 (78 años) | Cumbre en Washington | Ideas para el futuro

Es necesario regular los mercados financieros

Quiero recordar que la crisis del mercado financiero tiene su origen en la burbuja del mercado inmobiliario estadounidense. El problema no es sólo una cuestión de los mercados financieros, sino que está relacionado con los mercados de activos en general. Éstos son mucho menos estables que otros mercados de bienes, y con frecuencia generan falsas expectativas.

Muchos esperaban que el alza de los precios de los inmuebles en EE UU continuara indefinidamente. Se creía que, debido a la creciente prosperidad, al aumento de la población y la escasez del suelo, las casas sólo podrían encarecerse. Esa expectativa se ha transformado en decepción.

Dada la escasa estabilidad de los mercados de activos es importante que se regulen los mercados financieros. Se debe procurar que los negocios especulativos estén asegurados con una parte suficiente de capital propio. Esto también deberá aplicarse a las hipotecas. En EE UU se concedían hipotecas por el 110% del valor de venta. Además, eran préstamos a tipo variable y con una restricción de la responsabilidad del titular equivalente al valor de la vivienda.

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Necesitamos una nueva forma de pensar

Cuando el banco central de EE UU decidió aumentar el tipo de interés, los intereses de las hipotecas terminaron por duplicarse y muchos titulares prefirieron devolver al banco las llaves de la casa e irse a vivir de alquiler. Esto desencadenó una caída en el precio de la vivienda y los bancos se vieron en dificultades.

En los últimos 10 años ha tenido lugar una revolución en la banca. Las entidades han vendido cada vez más valores novedosos en los que se reunían en un título cientos de demandas de pagos de créditos de un riesgo similar. Los créditos subprime combinaban préstamos con un elevado riesgo. No se esperaba que se produjeran impagos en muchos de esos créditos al mismo tiempo. Por esta razón, también los bancos alemanes invirtieron en esos títulos, que producían considerables beneficios. Las agencias de calificación habían valorado esos títulos con un AAA.

Es evidente que el mercado no evalúa correctamente los títulos complejos y novedosos. Por tanto, es necesario establecer reglas para la admisión de nuevos valores. Igual que los alimentos, estos títulos deberían estar provistos de etiquetas que indiquen su índice de riesgo.

La idea de la teoría económica sobre el comportamiento económico parte de supuestos racionales, que no se cumplen en la realidad. Si los sujetos económicos fueran racionales se podría permitir que los mercados se autorregularan, sin provocar desequilibrios graves y duraderos. La teoría económica debe avanzar hacia una imagen más realista del comportamiento humano.

Las reglas para los mercados financieros no deben afectar sólo a los bancos, sino también a otras instituciones con actividad en los mercados financieros, como los fondos de alto riesgo (hedge funds). No puede permitirse que los bancos transfieran negocios altamente especulativos a sociedades con propósitos específicos. Estas sociedades no están sujetas a las reglas estrictas que regulan a los bancos.

Es preciso procurar que las regulaciones propuestas sean, por un lado, lo más sencillas posibles y, por otro, que no se puedan eludir. Como casi siempre, el truco está en los detalles.

© Der Spiegel

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