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El número de casas nuevas sin vender sube más del 20% en sólo medio año

El 'stock' de viviendas supera el medio millón, según un informe oficial - Los inmuebles vacíos se concentran en provincias vecinas a Madrid y costeras

El conductor que circula por el kilómetro 36 de la carretera de Andalucía se da de bruces con una ciudad fantasma en la que se alinean bloques y bloques de pisos donde no vive nadie: Seseña. Las megaurbanizaciones de Francisco Hernando, más conocido como El Pocero, y Marina D'Or han otorgado a Castellón y Toledo el título de provincias españolas con más casas vacías por persona. Mientras que la media del país es de 11 viviendas nuevas a la espera de un comprador por cada mil habitantes, esa proporción llega a 25 en Toledo y a 30 en Castellón.

Éstos son los datos de un estudio interno del Ministerio de Vivienda al que ha tenido acceso este periódico. El informe, elaborado con metodología de la Universidad de Navarra, cifra en 502.983 las viviendas de obra nueva que estaban disponibles a la venta el pasado 31 de junio, un 21,6% más que al cierre del año pasado. Pero en un sector como el de la vivienda, con un gran problema de falta de estadísticas fiables, esta cifra puede pecar de excesivamente conservadora.

Tinsa estima que los pisos se han abaratado un 6,5% en 12 meses

Según los expertos, para que se reactive el sector los precios deben caer un 23%

La ministra Beatriz Corredor aseguró hace dos semanas en el Congreso que el stock ascendería a 650.000 pisos a final de año. El experto Julio Rodríguez calcula que la cifra real actual puede rondar los 800.000. Y otros cálculos, como el de la tasadora Tinsa, suben este número hasta los 920.000.

Tras años en los que se llegaron a iniciar 800.000 viviendas, más que Francia, Alemania y Reino Unido juntos, el pinchazo de la burbuja ha hecho que los promotores estén ahora preguntándose qué van a hacer con los pisos que no logran vender ni a tiros. El informe del ministerio se ha elaborado con la información de promociones de 252 municipios que representan aproximadamente el 55% de la población española.

El stock de 413.000 pisos que, según este informe, había a finales del año pasado se ha disparado hasta superar el medio millón. El crecimiento ha sido exponencial en comunidades como Castilla-La Mancha y Canarias, con tasas superiores al 30%. Pero la palma se la lleva Cataluña, cuya bolsa de casas recién terminadas a la espera de quitar el cartel de se vende ha aumentado un 61%. Más espectacular aún es el caso de las provincias de Lugo y Segovia, con un crecimiento del 73% en tan sólo seis meses.

Además de Castellón y Segovia, las viviendas vacías se concentran en zonas donde el crecimiento desenfrenado del ladrillo hizo furor: provincias limítrofes con Madrid (Ávila y Guadalajara) o costeras (Almería). En el otro extremo, Vizcaya, Melilla, Ceuta y Badajoz son las únicas donde hay menos de cinco pisos a la venta por cada mil habitantes (véase gráfico).

Precisamente ayer apareció otro dato que no se sabe muy bien si contribuye a clarificar o a enmarañar aún más el difícil momento que vive el mercado inmobiliario. Mientras que el ministerio contabiliza una subida de los precios interanual del 0,7% y el INE da una caída de tan sólo el 0,3%, Tinsa ve disminuciones de mucho más calado. Según la tasadora, el precio de la vivienda libre terminada ha caído un 6,5% en los últimos doce meses. Tinsa subraya que se trata del mayor descenso desde que comenzara la tendencia a la baja hace ocho meses. Así, el valor de las casas se sitúa en tasas similares a las de septiembre de 2006.

La mayor depreciación la experimentan los inmuebles de la costa mediterránea, con un descenso del 8,9%. Por detrás están las áreas metropolitanas (recorte del 7,6%); y las capitales y grandes ciudades (6,7%). Los precios cayeron en Baleares y Canarias un 5,4%; y un 5,3% en el resto de municipios. Casi todas las fuentes certifican que la vivienda ya está perdiendo valor, pero, en opinión de Aguirre Newman, no lo suficiente. En la presentación de su informe sobre alquiler, los responsables de la consultora aseguraron que el precio debería bajar cerca del 23% para reactivar al sector. Éste es un diagnóstico que se basa en la comparación entre lo que se paga por un alquiler y una cuota hipotecaria. Y en Aguirre consideran que la gente volverá a animarse a comprar cuando el dinero que los hogares destinan a la hipoteca no supere el 30% de la renta mensual. La idea es que no haya tanta diferencia entre el coste de la compra y del alquiler.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2008