Entrevista:Ciclismo

"El ladrón ya no va delante de la ley"

Alberto Contador y Samuel Sánchez charlan sobre el ciclismo, la fama, la vida y la muerte

Para los ciclistas, el invierno arranca a mediados de octubre, cuando caen las hojas muertas en el Giro de Lombardía. Para los ciclistas de éxito, esta estación de aparente inactividad es cualquier cosa salvo relajante. En ella devoran casi tantos kilómetros de asfalto como durante el estío, con un par de diferencias: los cubren sobre cuatro ruedas y al final del camino no les aguarda la pancarta, sino una gala, una cena, un homenaje, una marcha cicloturista, un reportaje, un anuncio, una recepción o una alubiada. Hace dos semanas, Alberto Contador (Pinto, Madrid; 1982), ganador de Giro, Tour y Vuelta, condujo su Audi Q7 al aeropuerto de Barajas y recogió allí a Samuel Sánchez (Oviedo, 1978), campeón olímpico. Juntos subieron a Bilbao y allí participaron en la VI Fiesta de la Bicicleta, organizada por la Fundación Euskadi. Poco antes mantuvieron una charla con EL PAÍS.

Contador: "Mi relación con Armstrong será fluida. ¡Joder, si yo siempre le admiré!"
"Saber que puedes perder la movilidad por otro derrame te hace valorar lo que tienes"
Sánchez: "Aún hay positivos, pero el ciclismo ha entrado en una nueva época"
"Al morir mi madre, me vi solo: era ciclista profesional, sí, pero no sabía hacer otra cosa"
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Samuel Sánchez. Los premios están bien, pero son lo más duro del invierno. A veces, deseas que llegue la temporada para descansar y entrenarte porque ahora te resulta complicado incluso encontrar fecha para irte de vacaciones.

Alberto Contador. Yo organizo mi agenda a través de mi jefe de prensa y de mi hermano. Gracias a ellos, el teléfono lo tengo descargado. ¡Era un sinvivir! En invierno te queda poco tiempo para ti. No puedes disfrutar de tus amistades ni de tu familia.

S. S. Pero no nos quejamos. El año ha sido extraordinario para el ciclismo español. Giro, Tour, Vuelta, Juegos Olímpicos, Lieja, País Vasco, San Sebastián, París-Niza... En el deporte no hay nada imposible, pero que un país vuelva a ganar todo eso lo veo complicado.

A. C. Han confluido una serie de circunstancias. Si el Tour no veta a mi equipo [Astana], yo no habría corrido ni Giro ni Vuelta. El ciclismo español está en lo más alto, pero no se debe a que se trabaje mejor la cantera. Simplemente, tenemos muchos corredores de calidad en muchos frentes.

S. S. Ya ganamos hasta las grandes clásicas.

A. C. Sí, pero el ciclismo español no atraviesa su mejor momento a nivel de patrocinadores. En el Pro-Tour sólo hay un equipo ciento por ciento nacional, el Euskaltel Euskadi, porque el Caisse d'Epargne tiene patrocinador francés y los del Scott-American Beef [antiguo Saunier Duval] son americanos. Hace poco había cuatro equipos. Aun así, confío en que, si las cosas siguen así, habrá más patrocinadores españoles.

S. S. El ciclismo ha entrado ya en una nueva época. Siguen saliendo casos de dopaje, como los de Riccó, Piepoli, Kohl y Sella, pero el colectivo ciclista puede estar orgulloso de pertenecer a un deporte limpio. Pasamos más controles que ningún otro deportista. Seguimos un programa especial, el pasaporte biológico. Pasamos controles en casa y en competición. Además, positivos también se dan en otros deportes, pero cuando lo da un ciclista se monta un escándalo de la pera. El ciclismo está sano, pero el trato mediático que recibimos no es justo.

A. C. Hay cosas que no entiendo. No sé hasta qué punto es más rentable para una casa comercial, o para una ciudad como Madrid, estar cinco días en un torneo de tenis que lucirse todo un año en un equipo ciclista. Creo que puede deberse al miedo que tienen las casas comerciales a los positivos. La cosa va por países. En España la gente está ilusionada, pero en Alemania la cosa está fatal.

S. S. Y en Italia, regular.

A. C. Bettini me dijo que lo de Riccó ha hecho mucho daño. Era la gran esperanza del ciclismo italiano. Fue mi gran rival en el Giro. Iba fortísimo. ¿Demasiado? Un ciclista no puede sospechar de un rival. Nunca lo he hecho porque no me gusta que otros me cuestionen. Cuando pierdes, no puedes justificarte diciendo 'ése va así'. Además, la gente cada vez está más concienciada, sabe cuál es la nueva mentalidad, que los medios antidopaje cada vez funcionan mejor... Siempre se ha dicho que, en el dopaje, el ladrón va delante de la ley, pero eso se ha equiparado. Están saliendo nuevos métodos de detección y pasa lo que pasó en el Tour [Riccó, Piepoli y Kohl dieron positivo por CERA, la EPO de tercera generación, indetectable hasta esa ronda]. Estamos en el buen camino.

S. S. El ciclismo es un gran espectáculo y tiene el Tour, la mejor carrera, la que te lo da y te lo quita todo. Hay tantos medios allí que cualquier cosa que ocurre tiene une repercusión mundial. Y tiene historia, tradición, leyenda.

A. C. Yo siempre he soñado con el Tour. Siendo amateur, ya pensaba en ganarlo, pero no lo decía porque la gente habría dicho: 'Éste tiene unos pájaros en la cabeza que no veas'. Te cambia la vida. Yo he sido uno antes de ganar el Tour y soy otro tras ganarlo. Cuando gané la París-Niza, en mi pueblo ni se enteraron: una reseña en la revista local. Pero, cuando gané el Tour y volví a Pinto, se me pusieron los pelos de punta.

S. S. Y, si le faltaba algo, ahora vuelve Armstrong. El anuncio de su vuelta me dejó perplejo. ¿Por qué vuelve un tío que ha ganado siete Tours? ¿Se aburre? Tres años parado... A ti, Alberto, se te plantea una situación delicada. La carretera os pondrá a cada uno en vuestro sitio.

A. C. La situación no va a ser tan delicada. En la prensa se montó más polémica de la que hay.

S. S. La prensa querrá enfrentaros a Lance y a ti.

A. C. Yo no quiero enfrentamientos. Al principio, pensé que, con Lance en el equipo, las cosas no eran positivas para mí, pero ahora las veo de otro modo. Aún no he hablado con Armstrong, pero tengo ganas. Nuestra relación va a ser lo más fluida posible. ¡Joder, es el corredor al que siempre he admirado! Cuando mi enfermedad, fue una inspiración para mí por el modo en que había afrontado y derrotado el cáncer.

S. S. Mi madre murió de cáncer. La perdí con 21 años. Vivía solo con ella. Mis padres estaban separados. La pérdida de un ser tan querido te cambia la manera de enfocar las cosas. La vida te pone entre la espada y la pared, te obliga a madurar. De la noche a la mañana, me encontré solo, perdido. Era ciclista profesional, sí, pero no sabía hacer otra cosa. Tienes que tratar de no perder la cabeza porque es fácil hacerlo con 21 años. Aprendes a valorar las cosas que realmente importan. Los problemas no existen, los creamos. Aquello me fortaleció.

A. C. La enfermedad marcó un punto de inflexión en mi vida. Yo siempre he sido muy ambicioso a nivel deportivo, pero ahora valoro cosas a las que antes no prestaba atención, como tomar un café con un amigo. Cuando te pasas tanto tiempo en un hospital, saber si vas a poder montar en bici se convierte en algo secundario porque no sabes si vas a poder hacer vida normal. Te pones a pensar que en cualquier momento te puede dar otro derrame y perder la movilidad o la vista y es entonces cuando valoras lo que tienes. Cuando me dijeron que podía volver a montar en bicicleta, un 27 de noviembre, llovía a mares y hacía tres grados, pero salí a entrenarme porque me sentía un privilegiado cuando antes me daba muchísima pereza con mal tiempo. Cuando las cosas no son fáciles es cuando damos lo mejor.

S. S. La gente puede pensar que somos jóvenes, ricos y famosos, pero todo eso sin salud no vale de nada. Mira a Ballesteros. No es más rico quien más tiene, sino quien menos debe o quien mejor lo sabe disfrutar. Hay que disfrutar los buenos momentos, saborearlos, exprimirlos. Yo no olvidaré lo que sentí al ganar el oro en Pekín. El primer abrazo en la meta me lo di contigo.

A. C. Fue un abrazo muy especial, muy sentido. Casi se me saltan las lágrimas, y eso que yo no me emociono fácilmente. Aquella victoria la sentí como mía.

S. S. Yo disfruté muchísimo viéndote ganar el Giro. El primer día, cuando sólo perdiste unos segundos, lo vi claro: 'Si no se retira antes, se levanta el Giro'. Y eso que el mes anterior te lo tiraste en la playa, o eso dices.

A. C. ¡Es que estaba de vacaciones en Cádiz! Me llevé la bici sin que nadie me lo ordenara, para no tirarme demasiados días sin entrenarme. Por suerte, me basta con unos pocos días de entrenamiento para ponerme en forma.

S. S. Sí, eso también me pasaba a mí antes, pero ya te irán cayendo los años, ya. Y ya verás entonces (risas).

Alberto Contador y Samuel Sánchez, cara a cara en lalistaWIP

Alberto Contador y Samuel Sánchez posan el domingo 26 de octubre antes de la VI Fiesta de la Bicicleta, en Derio.
Alberto Contador y Samuel Sánchez posan el domingo 26 de octubre antes de la VI Fiesta de la Bicicleta, en Derio.PRADIP J. PHANSE

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