Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:ANXO QUINTANA | Vicepresidente de la Xunta de Galicia

"El nacionalismo sólo tiene sentido si crea bienestar"

Anxo Quintana (Allariz, Ourense, 1959), vicepresidente de la Xunta de Galicia, volverá a ser el cabeza de lista del BNG cuando en la primavera de 2009 el presidente de esa comunidad, el socialista Emilio Pérez Touriño, convoque elecciones. No se atreve a suplantar la opinión de la otra fuerza política, el PSdG, por lo que huye de hacer augurios sobre si se reeditará el pacto. No obstante, todo apunta a que si las cuentas electorales cuadran volverán a repetir la fórmula, aunque en campaña el Bloque se dirigirá "a una mayoría social sea o no nacionalista".

Pregunta. Con su apoyo a los Presupuestos del Estado en el Congreso de los Diputados, el Gobierno central tiene garantizada su estabilidad. ¿Ustedes ganan algo más que los 125 millones de euros en inversiones que consignan esos presupuestos para Galicia?

"La relación con Touriño es más institucional que de amistad"

Respuesta. Sí, mucho más. Ganamos que Galicia esté presente en el ámbito estatal, porque el problema de Galicia era su invisibilidad y, ahora, muchos gallegos están orgullosos de que su representación en el Congreso ayude a que haya presupuestos. Queremos hacer política de Estado. Hemos optado por la cooperación inteligente, frente a la sumisión o la protesta permanente.

P. Parece que usted tiene una buena relación con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Está convencido de que su gran promesa, el tren de alta velocidad para Galicia en 2012, se cumplirá?

R. Yo no tengo por qué dudarlo pero el 75% de los gallegos no se lo cree, y esa confianza se la tiene que ganar. Y sólo la ganará si año tras año llegan las inversiones necesarias.

P. En estos tres años de gobierno en Galicia ha habido algunos episodios de enfrentamiento entre el partido mayoritario, el PSdG, y el BNG. Defina usted la razón esencial del conflicto.

R. La discrepancia vendría por la diferente modulación política que establecemos cada uno con el Gobierno de Madrid. Es lógico, ellos son socialistas y tienen el compromiso con el PSOE. Nosotros, no. Nuestro compromiso con los socialistas es en Galicia. Y eso lleva a que tengamos dos tonalidades diferentes. Nosotros, en Madrid, estamos en la oposición, porque ellos quieren.

P. Ya corren leyendas sobre sus relaciones frías con el presidente Emilio Pérez Touriño.

R. (Sonríe) Tengo una relación correcta, más institucional que de amistad, de colaboración. No somos personas especialmente comunicativas.

P. De su acuerdo en Galicia serán juzgados por los ciudadanos en las elecciones autonómicas y se verá quién sale mejor parado, si el PSdG o ustedes.

R. Será una decisión democrática de los ciudadanos... Pero, de momento, no se ha cumplido el augurio de que el BNG acabaría fagocitado por los socialistas, sin perfil. No ha sido así, y en Galicia se distingue con claridad que en el Gobierno hay dos referentes.

P. Ustedes son el referente nacionalista.

R. Sí, pero hay que sumar la combinación progresista y nacionalista para llevar adelante un programa de cambio. Por primera vez se utiliza el autogobierno para generar bienestar.

P. ¿Cómo cree que perciben esa combinación los ciudadanos que no son nacionalistas?

R. Este Gobierno ha puesto en marcha mecanismos de cambio, sin ningún alboroto social. Y es así porque el proyecto nacionalista y de autogobierno sólo tiene sentido si, además de defender la identidad, se dedica a lo que debe: crear bienestar. Por eso ningún ciudadano gallego se siente agredido por este Gobierno de cambio.

P. Pero hay personas que se sienten agredidas por el afán de su Gobierno de imponer el gallego sobre el castellano sin respetar la cooficialidad.

R. Es mentira, mentira, que el castellano esté en peligro. El mundo en Galicia es en castellano. Sólo el gallego corre peligro de pervivencia y para que no ocurra, aplicamos el Plan de Normalización Lingüística que aprobó el PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de octubre de 2008