Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP decidirá hoy si Irisarri gobierna en minoría

Los siete ediles del PP en la corporación de Ferrol tendrán hoy la llave para definir el futuro de un gobierno de izquierdas (PSdeG-IU) en un pleno extraordinario que se adivina extenso y controvertido. El alcalde aspira a incluir en el orden del día la Ley de Grandes Ciudades. Esto le facilitaría un gobierno en minoría sostenido por los nueve ediles del grupo socialista para atajar la crisis que estalló la pasada semana en sucesivos encontronazos verbales y políticos con IU.

Tanto si se pronuncian a favor como si se abstienen, los votos del PP despejarían el camino a Irisarri para gobernar en solitario mediante acuerdos puntuales con el PP en los "grandes proyectos". No obstante, si la formación conservadora se postula en contra del reglamento junto con IU (4) e Independientes por Ferrol (3) -ambos partidos ya anticiparon su voto negativo-, emboscarían al PSdeG en un callejón sin salida.

El PSdeG de Irisarri, que este fin de semana fue elegido como secretario de los socialistas ferrolanos con el 90% de los votos, y la formación que lidera Yolanda Díaz (IU) parecen abocados a la ruptura tras poco más de un año de gobierno coaligados.

La oposición

La oportunidad política de la crisis ferrolana no ha pasado desapercibida para el PP gallego que, sin embargo, descarta abandonar la oposición. Su líder, Alberto Nuñez Feijóo, defendió ayer la autonomía de los ediles populares para defender los intereses de la ciudad e instó al regidor a que "abra vías de diálogo" anteponiendo el gobierno a "sus intereses personales".

En la misma sintonía se pronunció ayer el presidente del PP local. José Manuel Rey Varela, tendió la mano a Irisarri para facilitarle la "gobernabilidad" desde la oposición pero condiciona su voto al resultado de las 15 alegaciones presentadas a la propuesta. Rey Varela anunció que escuchará esta mañana al equipo de gobierno en la comisión informativa antes de postularse.

Durante el fin de semana, las dos cabezas visibles del ejecutivo local, Irisarri y Díaz, guardaron silencio después de cinco días de escala verbal en un ruidoso intercambio de acusaciones y descalificaciones mutuas. El regidor desautorizó a sus todavía socios retirando puntualmente las competencias a un edil de IU, mientras que Díaz acusó a Irisarri de ser "profundamente autoritario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2008