Ciudad Real: vuelo cancelado

El primer aeródromo privado de España, que aspira a ser un complemento de Madrid-Barajas, suspende su inauguración del lunes por falta de permisos

Los propietarios presumían de tenerlo "casi todo" a punto para abrir. Sortearon billetes entre los vecinos e invitaron a los periodistas para una crónica del recorrido del vuelo inaugural a Barcelona, fijado el próximo lunes a las tres de la tarde. El Aeropuerto Central de Ciudad Real, el primer aeródromo privado de España, que aspira a convertirse en el complemento de Barajas, quería abrir sus puertas tras 10 años rumiando un proyecto que ya había sufrido otros retrasos. Pero los aviones no podrán despegar todavía.

La apertura se organizó sin la declaración de impacto ambiental

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El futuro aeródromo, que hace un año intentó promocionarse con el nombre de Madrid Sur, carece del permiso de Aviación Civil para operar. "No puede abrir, la Administración no lo autoriza", según un portavoz del Ministerio de Fomento. La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) no está lista, aunque las dos compañías que operarán en Ciudad Real ofertan ya billetes para la próxima semana.

Air Nostrum ha vendido 16 billetes entre Barcelona y Ciudad Real para los dos primeros días. Air Berlín, que ofrece vuelos a Palma de Mallorca desde el 2 de noviembre, no facilitó datos de venta. Ambas compañías ofertan vuelos internacionales desde Ciudad Real con escala en Barcelona y Palma de Mallorca y destino Bolonia, Londres, París, Berlín o Viena, entre otros.

Al nuevo aeropuerto, situado a 200 kilómetros de Madrid, le faltan ocho requisitos "fundamentales", según una nota del Ministerio de Medio Ambiente, que no podrán solventar antes del lunes. Falta desde lo más básico -no han presentado la solicitud para hacer vertidos- a lo más "serio", según una portavoz de este ministerio. A finales de septiembre, el departamento recibió del aeropuerto una petición para cambiar las rutas de entrada y salida de los aviones que debe revisar para determinar si requieren una nueva evaluación de impacto ambiental.

La gestora responsable del aeródromo -entre cuyos accionistas están la Caja de Castilla-La Mancha, Iberdrola y la sevillana Caja Sol- tampoco ha comprado 252 hectáreas de la Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) afectadas por el proyecto, según Medio Ambiente. No han completado las obras de saneamiento de la instalación ni el plan de aislamiento acústico de las viviendas afectadas de Villar del Pozo, un pequeño municipio situado a 400 metros de la pista de más de cuatro kilómetros de largo.

La versión del aeropuerto varió con el paso de las horas. Un portavoz justificó ayer a primera hora de la tarde la cancelación de la inauguración por "problemas de agenda de Moncloa". No habría fiesta pero sí vuelo. Dos horas después, avisó de que el trayecto inaugural a Barcelona, en el que debían viajar 50 personas, quedaba cancelado, sin especificar los motivos por los que habían organizado la apertura para el lunes, aunque seguían pendientes varios de los requisitos necesarios para conseguir la Declaración de Impacto Ambiental.

Ni Air Nostrum ni Air Berlín tenían ayer por la tarde constancia de la cancelación de operaciones ni de la falta de permisos del aeródromo, que ya suspendió su apertura hace un año. Air Nostrum señaló que, en caso de no poder operar, devolverá el dinero a los clientes que lo soliciten o les facilitará otra combinación para llegar a su destino.

Álvaro Middelman, director general de Air Berlin para España y Portugal, se mostró "muy sorprendido" por la cancelación del acto de inauguración, aunque considera "normal" los retrasos de última hora para la puesta en marcha de este tipo de infraestructuras. Middelman, que no dio datos de los billetes vendidos por su compañía en Ciudad Real, señaló que su principal mercado es el del turismo alemán que "aún no conoce Castilla-La Mancha".

Los responsables del aeropuerto de Ciudad Real, ubicado a 14 kilómetros de la ciudad manchega, intentaron bautizarlo como Madrid Sur a finales del verano. No pudo ser. La Comunidad de Madrid presionó entonces para evitar un nombre que provocaría "confusión, engaño al consumidor y menoscabo del interés público" de los madrileños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de octubre de 2008.