Camps rechaza las críticas a su política económica

El Consell ha llegado al límite de sus capacidades, afirma

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, rechazó ayer todas las críticas a su gestión frente a la crisis económica. Camps, durante la sesión de control de las Cortes Valencianas, aseguró que su Gobierno ha querido llegar "hasta el límite de sus capacidades económicas y legales" para aliviar la situación económica de los sectores productivos y de la sociedad valenciana.

Como ya es habitual, Camps utilizó la pregunta que le formula su propio grupo parlamentario para situar el marco del posterior debate con la oposición acerca de la crisis económica. En respuesta al portavoz popular, Ricardo Costa, el jefe del Consell recordó el abanico de iniciativas anunciadas y realizadas desde el mes de mayo pasado. Y luego se enfrentó al portavoz socialista, Ángel Luna, y a la portavoz de Compromís y diputada de Iniciativa, Mònica Oltra.

El socialista interrogó sobre si eran previsibles los cambios en las empresas públicas de la Generalitat para que dejen de ser un lastre. Y Camps respondió que el peor presidente de la historia de España es Zapatero y que las empresas públicas se gastan el dinero en colegios, tranvías, depuradoras, vivienda protegida y proyectos culturales para el sector turístico. Por tanto, si se critica su gestión se atacan las políticas de bienestar y al sector turístico.

Luna replicó que las empresas públicas de la Generalitat no pueden "hacer público el ocio, mientras se privatiza la sanidad". Exigió transparencia y que se dé permiso a los directores generales de las empresas públicas para que acudan a las Cortes a explicar su gestión.

Y Camps volvió a la carga con el mismo discurso: son los socialistas los que atacan "de forma inmisericorde", afirmó, las inversiones en bienestar y al sector turístico.

La portavoz de Compromís interrogó a Camps por las actuaciones que piensa acometer para atender a los 112.000 parados más que se han registrado en los dos últimos años. Y Camps le replicó con una oda al Partido Popular, lo que indignó a Mònica Oltra, que acusó al jefe del Consell de no apuntarse la gestión de las políticas de empleo ahora que el paro crece y de aceptar todas las regulaciones de empleo que llegan a la Consejería de Economía. Quejas que Camps solventó con el argumento de que "esa queja no cabe aquí" porque hay otra realidad. De momento ni reducirá altos cargos, ni sus sueldos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de octubre de 2008.

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