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Siete detenidos en Francia por espiar al líder de la extrema izquierda

Un empresarioorganizó con policías a sueldo la trama que seguía a Besancenot

El líder de la extrema izquierda francesa, Olivier Besancenot, que en enero encabezará el nuevo Partido Anticapitalista destinado a ejercer la hegemonía en este importante sector del electorado francés, fue espiado por la empresa que comercializa la famosa pistola eléctrica Taser en Francia, con la ayuda de un puñado de policías que hurgaron en los ficheros oficiales. Miembros de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) -la policía de la policía- detuvieron el martes a un total de 11 personas relacionadas con el asunto. Ayer, el juez mantuvo la orden de detención para siete de ellas, entre las que se encuentran varios agentes del orden y Antoine di Zazzo, el director de la sociedad SMP Technologies, que distribuye la Taser en Francia. El juez ha fijado la audiencia para el 20 de octubre.

Besancenot, de 34 años, cartero de profesión, es portavoz de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), el más notorio de los partidos trotskistas franceses, que todavía dirige el histórico Alain Krivine. Carismático, de verbo fácil y buen conocedor de los mecanismos mediáticos, Besancenot fue el único candidato situado a la izquierda del Partido Socialista que se salvó del naufragio en las últimas elecciones presidenciales; en la primera vuelta obtuvo cerca de un millón y medio de votos, más de un 4% del electorado. Desde entonces se ha dedicado a poner las bases del Partido Anticapitalista, que nacerá en enero, lo que provocará un auténtico corrimiento de tierras en el amplio espectro de la extrema izquierda francesa -por encima del 10% de los franceses- y el último golpe mortal al antaño poderoso Partido Comunista.

El episodio supone un regalo inesperado para Besancenot, quien se opuso en su día a que la policía francesa comprara la famosa pistola paralizante Taser. La empresa distribuidora inició entonces un proceso por difamación contra Besancenot. En mayo, a raíz de una información del semanario L'Express, que aseguraba que alguien investigaba la vida privada de Besancenot y su compañera, presentó una denuncia por "violación de la vida privada, de los derechos de las personas resultante de ficheros y datos informáticos, y del secreto profesional".

L'Express había tenido acceso al informe de una empresa de seguridad privada realizado por cuenta de un cliente sin identificar, en el que figuraba desde la matrícula de su coche hasta la escuela de sus hijos. Entre los que siguen detenidos figuran el detective privado Gérard Dussaucy, de 62 años, antiguo comisario de la policía judicial y ex miembro de los servicios de inteligencia (RG), así como el agente de aduanas Roland Minard, de 58 años. Siete policías son sospechosos de haber transmitido informaciones sobre Besancenot procedentes de los ficheros policiales. Según señalaba ayer L'Express, una copia del informe de vigilancia del portavoz de la LCR fue encontrado por la policía en la sede de SMP Technologies-Taser France durante el registro. La policía ha descubierto asimismo que Di Zazzo pagó recientemente cerca de 4.000 euros a la sociedad de Dussaucy.

El hecho de que hasta siete miembros del cuerpo de policía y uno del cuerpo de Aduanas estén implicados en el caso parece apuntar a que Di Zazzo habría ofrecido comisiones a estos agentes si se confirmaba el pedido de miles de estas pistolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de octubre de 2008