_
_
_
_
Crisis financiera mundial | La respuesta de las economías en desarrollo

Los emergentes instan a los países ricos a que asuman su culpa y atajen la crisis

El G-20 anuncia una reforma para constituirse en un foro más decisivo

Alejandro Bolaños

Las grandes economías emergentes aprovecharon la reunión del G-20, el foro que comparten con los países más ricos, para exigirles cuentas por un descalabro financiero que se larvó en los mercados occidentales y amenaza ahora con zancadillear su desarrollo. "La crisis proviene de los países industrializados, sobre todo de EE UU, y lo que nos han pedido es que asumamos nuestra responsabilidad", sintetizó el ministro de Finanzas de Japón, Shoichi Nakagawa, a la salida de la reunión, que finalizó en la madrugada del domingo en Washington.

China pide medidas para evitar contagiar a las naciones menos avanzadas
Más información
El flujo de capital a los Estados en desarrollo caerá el 45%

El foro había sido convocado de urgencia por EE UU y Brasil, aprovechando la presencia en la capital de los ministros de Economía y Finanzas de todo el mundo por la celebración de la asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI). La Administración Bush, desbordada por las consecuencias de la precaria situación financiera, se ha visto forzado a buscar el amparo internacional. George W. Bush, que había recibido antes al club de los países más ricos, el G-7, en la Casa Blanca, apareció por sorpresa en la reunión del G-20 para reforzar el mensaje de urgencia. "Tenemos que actuar de forma coordinada, queremos trabajar con ustedes", dijo.

La inesperada intervención del presidente estadounidense contribuyó a calmar los ánimos y la resolución final del G-20 se quedó en un respaldo a los planes de rescate anunciados por los Gobiernos occidentales y en la exigencia de que se pongan en marcha lo más rápido posible. Pero las declaraciones de varios representantes de las economías emergentes traslucían mucho más. "EE UU y Europa están en el centro de la tormenta financiera, los sistemas regulatorios han resultados débiles y las políticas equivocadas en unos mercados que se nos presentaban como modélicos", afirmó el ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantega ante el comité ejecutivo del FMI. Y retomó las palabras que pronunció el presidente de EE UU Franklin D. Roosevelt cuando afrontaba la recesión de los años treinta: "Estamos sufriendo las consecuencias de dar rienda suelta al individualismo".

El gobernador del banco central de Suráfrica, Tito Mboweni, que intervino en el comité en representación de 25 países africanos fue más explícito aún: "Todos vimos los peligros de lo que estaba pasando en los mercados y todos sabíamos qué se tenía que hacer para evitarlo, pero no se hizo", en alusión a la falta de supervisión por los países occidentales. "Es una crisis que amenaza con revertir los avances que hemos logrado en los últimos años y con devolver a la pobreza a decenas de millones de personas", afirmó. "Es urgente que los países avanzados tomen medidas efectivas y eviten el contagio a las economías emergentes", subrayó Yi Gang, gobernador del banco central de China.

Los países emergentes también se mostraron dispuestos a aprovechar la ocasión para ganar protagonismo en las grandes decisiones. Y quieren hacer del G-20 el nuevo polo de poder político mundial. Este foro "necesita ser más ágil y transformarse rápidamente para contribuir a la resolución de la crisis", dijo Mantega.

El G-20 (que comprende a los Estados de la UE, las siete economías más avanzadas o G-7 y países en desarrollo como China, India, Rusia o Brasil) se reunirá el 8 de noviembre en São Paulo (Brasil) para debatir una reforma que dé más competencias al foro y un mayor poder vinculante a sus decisiones.

El presidente George W. Bush (en el centro) y el secretario del Tesoro, Henry Paulson (a su derecha), durante la reunión del G-20.
El presidente George W. Bush (en el centro) y el secretario del Tesoro, Henry Paulson (a su derecha), durante la reunión del G-20.REUTERS

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_