Citroën garantiza el empleo sólo hasta fin de año y las auxiliares empiezan a regularlo

La factoría de PSA Peugeot-Citroën de Vigo sólo garantiza el empleo hasta final de año y ello, gracias a los mecanismos de flexibilidad contemplados en el convenio, "que fueron muy útiles para crecer y lo son ahora para afrontar la caída de la demanda", dijo ayer el director de la planta, Pierre Ianni, al presentar con Antonio Vega, presidente del clúster del sector (Ceaga), un decálogo de medidas para "navegar en la actual situación de tormenta". Ambos expresaron su confianza en salir fortalecidos de la crisis, aunque los sindicatos temen una cascada de expedientes de regulación de empleo a partir de diciembre.

La planta viguesa emplea a 9.700 trabajadores y la industria auxiliar, a unos 25.000 en el área de Vigo. La caída de la demanda en los mercados europeos hará que la factoría viguesa cierre el ejercicio con un 20% menos de producción que en 2007, que fue un año de récord, por lo que Ianni le quitó dramatismo al dato. "Saldremos reforzados de esta crisis, yo no lo dudo", afirmó. Entre las empresas proveedoras no está tan claro, según señaló Antonio Vega. Colocan el 40% de su producción en la fábrica de Vigo y el resto, al 50%, entre fabricantes de dentro y fuera de España. La caída de ventas, señaló Vega, se suma a otros problemas más viejos: encarecimiento de materias primas, de la energía eléctrica y de la logística, más la inflación.Para todas estas empresas auxiliares se hace prioritario reducir costes para mantener la competitividad. Citroën puede mantener de momento el empleo de los tres turnos de su planta, bajando simplemente las horas globales de trabajo, pero las empresas auxiliares afrontan situaciones particulares y distintas, sin el instrumento de flexibilidad de la fábrica ensambladora, "aunque desde Ceaga hemos pedido siempre que se adoptara", dijo Vega.

Ya hay dos expedientes de regulación de empleo (ERE) presentados, ambos parciales, el de Faurecia, filial de Citröen, y el de Talleres Antolín, dedicadas ambas empresas a la fabricación de asientos. Trabajadores de las dos se concentraron ayer ante las delegaciones de Trabajo y de la Xunta, en una dinámica que sólo acabaría de empezar. "Esperamos que las regulaciones de empleo sean las menos posibles", confió Vega.

El sector, según subrayó, cuenta con "la cultura de la cooperación intensa" como principal punto fuerte que tendrá que activar en función de tres objetivos generales: reducir costes sin mermar la calidad, asegurar la liquidez económica de las empresas y atenuar el impacto social de la crisis, "lo que otorga una gran importancia al diálogo social", que Ceaga promoverá aunque "cada empresa es soberana".

Decálogo

El decálogo de medidas del sector le fue presentado ayer mismo al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, por Pierre Ianni. En ellas se alude a la necesidad de intensificar la ejecución del plan estratégico del sector, acelerando los proyectos que tienen un impacto directo y a corto plazo en los resultados de las empresas, y de acelerar la implantación de sistemas de mejora de la competitividad.

Otros referentes son la puesta en marcha de un plan que reduzca los costes logísticos y de un marco de concertación con los sindicatos y la Administración para afrontar los impactos sociales de la crisis; fijar a través del diálogo mecanismos de flexibilidad que faciliten la adecuación de la producción a las oscilaciones de mercado y mecanismos de financiación que garanticen la liquidez de las empresas.

Touriño reafirmó el apoyo de la Xunta al sector, valorando que todas las partes se sumen a la lucha contra la crisis. Así, en las dos próximas semanas Ianni recibirá en Vigo a los conselleiros de Industria, Traballo y Economía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de octubre de 2008.

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