Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crisis financiera mundial | La respuesta europea

Bruselas propondrá garantizar los depósitos hasta 100.000 euros

Los Gobiernos de la UE prometen proteger los ahorros - Solbes declara que España adoptará las medidas necesarias y lamenta la falta de una acción común

La Comisión Europea propondrá hoy elevar considerablemente el mínimo de garantía de los depósitos bancarios. La cifra se situará alrededor de 100.000 euros por cuenta. El tema fue objeto de debate en la reunión de los ministros de Economía del Eurogrupo, celebrada ayer en Luxemburgo. Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, y el primer ministro luxemburgués, Jean Claude Juncker, insistieron en que hay que cumplir el pacto de estabilidad y crecimiento "en toda su integridad". Esta integridad, precisó Juncker, incluye también los elementos de flexibilidad del pacto. Sobre este asunto no hay ningún cambio.

A la salida de la reunión, el vicepresidente español Pedro Solbes no precisó la cantidad que Bruselas propondrá como mínimo, pero sí dijo que era "claramente mayor" que los 40.000 euros propuestos el domingo por el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso.

En el comunicado de los Veintisiete no se especifican medidas concretas

Durante la reunión de ayer, los jefes de Estado o de Gobierno de la UE se vieron forzados a emitir una declaración política para intentar detener el pánico entre los ahorradores que temen por sus depósitos. "Continuaremos tomando las medidas necesarias para proteger el sistema financiero así como a los depositantes", dice el escueto texto de un solo párrafo. Un mensaje de tranquilidad que llega tras el nuevo hundimiento de las Bolsas de casi el 10%, la extensión de la crisis bancaria y el desconcierto que causó la decisión unilateral de Alemania de garantizar el 100% de los depósitos de sus bancos.

La toma de posición de los líderes trascendió pocos momentos antes de que empezara la reunión del Eurogrupo, que agrupa a los 15 países de la zona euro. Ahí se constataron de nuevo las divergencias entre los Estados miembros para adoptar medidas concretas.

La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, llegó más de dos horas tarde al tener que dedicarse a asuntos más perentorios, como la salvación del grupo franco belga Dexia, que ayer cayó de nuevo un 21%.

El jefe de Estado francés Nicolas Sarkozy, presidente de turno de la UE, prosiguió con su discurso voluntarista, en la línea de la minicumbre de los líderes europeos celebrada el pasado sábado en París. Sarkozy aseguró que "los Gobiernos de los 27 países de la UE están unidos, son solidarios y están determinados frente a la crisis".

En su declaración los líderes europeos proclaman que "cada uno tomará todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad del sistema financiero, ya sea mediante la inyección de liquidez procedente de los bancos centrales, por medidas dirigidas a ciertos bancos o por medio de disposiciones reforzadas de protección de los depósitos".

Los Veintisiete recuerdan que ningún depositante en los bancos de estos países ha sufrido pérdidas y aseguran que continuarán tomando "las medidas necesarias para proteger el sistema financiero así como a los depositantes". A pesar de que apuntan a que existe "la necesidad de una coordinación y de una cooperación más estrecha", no se apunta ninguna solución concreta.

Esta falta de propuestas fue lo que echó de menos Pedro Solbes, vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía quien sostuvo en todo momento la necesidad de una acción común. "Si no la hay", explicó, "nos reservamos la posibilidad de adoptar las medidas necesarias para garantizar los ahorros depositados en bancos españoles". Solbes expresó su inquietud por cómo se habían desarrollado los acontecimientos marcados por decisiones individuales. En su opinión, cualquier tipo de medida sobre los depósitos debe adoptarse por parte de los Estados Miembros "de forma acordada y no unilateralmente".

Según Solbes, "Alemania se ha visto arrastrada por las decisiones de otros", en un efecto dominó que también ha arrastrado a otros países. Italia intentó reavivar ayer el plan de rescate de entidades en crisis impulsado por Francia y Holanda, por unos 300.000 millones de euros, similar al aprobado en EE UU. Pero el ministro de Economía holandés, Wouter Bos, admitió que no prosperaría la iniciativa y Alemania volvió a rechazarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de octubre de 2008