Font de Mora opina que Ciudadanía induce a los niños a votar socialista

Los centros concertados darán Ciudadanía en inglés o perderán las ayudas

Alejandro Font de Mora, consejero de Educación, se encastilló ayer ante el pleno de las Cortes en defensa del caótico arranque de la asignatura de Educación para la Ciudadanía que han denunciado padres, inspectores y directores de instituto. El consejero arremetió contra las "superestructuras de adoctrinamiento" o la "ingeniería social" dirigidas a lograr que "en los colegios se diga a los niños que hay que votar a los socialistas, pero sin que se note", aseguró refiriéndose al contenido de la asignatura y abrió un nuevo frente para la batalla al amenazar a los colegios privados concertados que incumplan las órdenes de la consejería con retirarles las ayudas.

Sanmartín: "Usa a los alumnos como ariete contra el Gobierno central"

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Font de Mora, en su intervención las Cortes Valencianas en respuesta a dos interpelaciones urgentes formuladas por el PSPV y por Compromís en relación a Educación para la Ciudadanía y al sistema público, defendió su propuesta de impartir la asignatura en inglés sobre la base de que "por extensión, por dimensión y por el lenguaje muy generalista" que utilizan los manuales es la asignatura ideal para implantar el plan de impulso del plurilingüismo en la educación pública que Francisco Camps, dijo, pergeñó hace 12 años cuando era consejero de Educación.

Ningún miembro del Consell quiso arropar al responsable que soportó un aluvión de críticas de parte del socialista Adolf Sanmartín. "Impartir Educación para la Ciudadanía en inglés es el despropósito más descomunal en la historia de la educación pública en la Comunidad Valenciana, ¿le parece lógico hacer correr un maratón a un niño de 12 años en clase de Educación Física?"; "nunca ha habido un caos tal, ha logrado que todo el sistema educativo se ponga en su contra"; "usa el inglés como excusa y a los alumnos como ariete contra el Gobierno central". Sanmartín se hizo eco de las quejas de padres, de inspectores "que no quieren ejercer como comisarios políticos", de directores de institutos y de los sindicatos para acusar a Font de Mora de "irresponsable, indecente y sectario".

Font de Mora, en tono moderado, atribuyó el origen de todos los problemas al afán del Gobierno por "adoctrinar a parte de la población" a través de una asignatura que "mucha gente considera que vulnera sus derechos constitucionales". Luego defendió el impulso del plurilingüismo, la entrada de los inspectores en las aulas y reiteró su voluntad de imponer su modelo a los centros privados concertados. "Después de las oportunas comprobaciones y advertencias, se retirará el concierto a aquellos centros que no cumplan la orden de impartir Educación para la Ciudadanía en inglés", dijo.

"Partidista", "sectario", "irresponsable" e "indecente", reiteró Sanmartín. Y Font de Mora aguantó. Pero se desmelenó al responder a Mireia Mollà. La diputada de Compromís le espetó: "Ha llevado usted la educación pública al caos, se inventa Educación para la Ciudadanía en inglés o los uniformes en los colegios públicos, dos iniciativas muy mediáticas pero ridículas, cuando arrastramos un índice de fracaso escolar insultante".

Font de Mora evitó entrar al trapo y optó por la vertiente mediática. "La enseñanza de religión es optativa, ¿por qué no hacen optativa Educación para la Ciudadanía? Viva la libertad y abajo la ingeniería social, nosotros creemos en las personas humanas, no en la superestructura de adoctrinamiento".

Mollà, en el cierre de su intervención, suspendió al consejero como gestor público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de octubre de 2008.

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