Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Detenidos seis policías locales de Marbella por permitir el tráfico de droga

Seis agentes de la Policía Local de Marbella (Málaga) están acusados de hacer la vista gorda en un prostíbulo de la Costa del Sol en el que se trapicheaba con cocaína. Cinco de ellos han sido detenidos por omisión del deber de perseguir delitos y el sexto está acusado de maltratar y agredir sexualmente a una prostituta cuando se encontraban fuera de servicio. Está previsto que todos declaren hoy ante el juez que instruye el caso.

La investigación arrancó la semana pasada. Una mujer que ejercía la prostitución en ese local denunció que uno de los policías detenidos la violó y le dio una paliza, en presencia de otro, que no hizo nada por impedirlo. Los dos agentes fueron puestos en búsqueda y captura, pero no aparecieron hasta el lunes, día en el que declararon voluntariamente en la comisaría marbellí acompañados de sus abogados. Ambos permanecían ayer arrestados a la espera de pasar a disposición judicial.

El testimonio de la mujer permitió ampliar la investigación a un grupo de otros cuatro policías -tres hombres y una mujer- que supuestamente también frecuentaban el prostíbulo, situado en el núcleo de Nueva Andalucía. Según fuentes municipales, los ahora imputados eran considerados como "de la casa" y trabajaban dentro del mismo turno en la jefatura de Policía Local marbellí.

Tolerancia cero

La primera teniente de alcalde y delegada de Seguridad Ciudadana, María Francisca Caracuel, informó de que a los dos primeros agentes se les ha abierto un expediente disciplinario. En el caso de que el juez confirme la imputación por agresión sexual a la mujer, el consistorio les suspenderá de empleo y sueldo. "Vamos a tener tolerancia cero con estas conductas, y seremos totalmente inflexibles a pesar de que los hechos ocurrieron fuera de servicio", afirmó Caracuel. La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, del PP, calificó los hechos de "muy graves".

Fuentes policiales afirman que los dos principales sospechosos tienen muy mala reputación dentro del cuerpo. El acusado de la agresión sexual es funcionario del cuerpo y el agente que supuestamente no impidió los malos tratos trabaja como interino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2008