Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Málaga sufrirá cortes de agua en enero si no llueve durante el otoño

El Ayuntamiento decreta el máximo nivel de alerta tras cuatro años de sequía

Málaga no se fía de las lluvias caídas en los primeros días del otoño. Si durante los próximos tres meses -los más húmedos del año- no llueve en abundancia sobre los pantanos del norte de la provincia, la capital malagueña sufrirá cortes de agua. El Ayuntamiento activó ayer el nivel "extraordinario" de emergencia, el más alto de los cuatro previstos por el plan municipal frente a la sequía y que prevé severas restricciones. Y lo hizo contra el criterio de la Junta de Andalucía, que asegura que la situación "objetivamente no es peor que hace un año" y que la decisión "sólo servirá para dañar a la población y a la imagen de la ciudad".

La Junta cree que la medida sólo servirá para "dañar a la población"

En la actualidad, los cuatro pantanos de referencia para medir los recursos hídricos de la ciudad -Conde de Guadalhorce, Guadalteba, Guadalhorce y Limonero- se encuentran al 14% de su capacidad, con apenas 52 hectómetros cúbicos. Las reservas embalsadas sólo garantizan el abastecimiento para los próximos seis meses, según el Ayuntamiento.

El máximo nivel de alerta municipal contempla cortes de agua a partir de enero. Las restricciones serán graduales y comenzarán con los mayores consumidores, como colegios e industrias. Si la sequía, que ya dura cuatro años, se prolongara, los cortes se ampliarían a los consumidores medianos y a los hogares.

La Junta de Andalucía ha acogido con frialdad la decisión municipal de activar unilateralmente el nivel de alerta extrema ante la escasez de lluvias. Tras expresar su "respeto a la autonomía municipal", el director de la Cuenca Mediterránea Andaluza, Antonio Rodríguez Leal, aseguró que "no hay razón para decretar el nivel extrardinario, porque actualmente el abastecimiento de Málaga sólo depende al 50% de las presas".

Según Rodríguez Leal, el suministro a Málaga está "muy asegurado" y es "incluso relativamente mejor que hace un año". El responsable de la extinta Confederación Hidrográfica del Sur afirma que de los 60 hectómetros cúbicos que consume Málaga actualmente, sólo 28 proceden de las presas de la cabecera del Guadalhorce, ya que el resto se extrae de "caudales fluyentes" y de los pozos de la desembocadura del Guadalhorce.

El director del organismo de cuenca considera que la "mejor estrategia" pasa por bombear agua a Málaga desde la desaladora de la Costa del Sol occidental y desde el río Verde, para lo que se están realizando dos estaciones de bombeo en Málaga y una conducción a la desaladora de El Atabal, en la capital. Sin embargo, la empresa de aguas de la Costa del Sol aplica un canon que hace que esta solución sea más cara.

Desde noviembre de 2005, la capital malagueña se encuentra englobada en el Decreto de Sequía elaborado por la Junta de Andalucía. El decreto, en el que también figuran siete municipios del valle del Guadalhorce, prohibe el baldeo de calles, el llenado de piscinas privadas, el riego de jardines, parques públicos y privados y campos de golf. Además, limita el consumo a 230 litros por habitante y día.

Las medidas del decreto han supuesto una reducción del consumo de un 20% en Málaga, reconoce el Ayuntamiento. Para salir de esta situación de excepcionalidad haría falta que el 1 de octubre hubiera al menos 95 hectómetros cúbicos en los cuatro pantanos de referencia. La cantidad mínima para levantar las restricciones el 1 de marzo, después de la temporada de mayores precipitaciones es de 160 hectómetros cúbicos, más del triple de las reservas embalsadas actualmente.

La situación es más problemática en la Axarquía. El pantano de La Viñuela, el mayor de la provincia con 170 hectómetros cúbicos apenas conserva el 11% de sus recursos. Previsiblemente, dentro de dos semanas, la Cuenca Mediterránea Andaluza decretará la inclusión de la comarca en el decreto de sequía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2008