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La CEOE pide abaratar el despido para afrontar la crisis

El gobernador del Banco de España aconseja a los Gobiernos que sean audaces en las reformas económicas

"Ante problemas excepcionales, el Gobierno tiene que tomar medidas excepcionales". El presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, considera que la economía internacional atraviesa "la peor crisis que ha pasado el mundo occidental" y para superarla propuso ayer "un abaratamiento" del despido. "Tenemos que situarlo al nivel de los países del entorno de España", argumentó.

Ésa es "sólo una" de las sugerencias, advirtió Díaz Ferrán. En el diálogo social con los sindicatos y el Gobierno, el presidente de la patronal quiere "hablar de muchas más cosas y de flexibilizar más el mercado de trabajo", precisó en el Congreso Nacional de Empresarios del Transporte, que se celebra en Santiago de Compostela.

Díaz Ferrán lanzó esta idea pese a que la declaración de diálogo social que firmó con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con los sindicatos no menciona la necesidad de acometer reformas laborales en esta legislatura.

Aunque aseguró que la CEOE "nunca se va a levantar de una mesa de negociación", Díaz Ferrán consideró insuficientes las medidas para afrontar la crisis anunciadas en junio por Zapatero. E insistió en que las perspectivas económicas para el último semestre del año "son muy malas, con posibilidad de dos trimestres consecutivos de decrecimiento, lo que técnicamente sería recesión". La estimación de los analistas para 2009 también "es muy mala".

Zapatero lo rechaza

La receta del presidente de la CEOE no es compartida por Zapatero. "Abaratar el despido no ayudaría a recuperar esa confianza que necesita el sistema financiero", señaló desde la sede de Naciones Unidas. Y concluyó: "El Gobierno no va a tomar ninguna iniciativa de reforma laboral sin el concurso de sindicatos y empresarios".

El mensaje del líder de la CEOE sorprendió y molestó a los sindicatos. "Esa idea no figura en el diálogo social y además la crisis actual no tiene origen laboral, por lo que las soluciones no deben plantearse ahí", argumenta Toni Ferrer, de UGT. Ignacio Fernández Toxo, de Comisiones Obreras, cree "una ocurrencia fuera de tono" la propuesta de Díaz Ferrán.

En una línea similar a la del presidente de la CEOE, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, pidió a Gobiernos y Parlamentos que huyan del "cortoplacismo" y que sean "más audaces para acometer reformas estructurales que flexibilicen la economía, liberalicen sectores y mercados e incrementen la competencia". Fernández Ordóñez aseguró que la evolución del mercado laboral será clave para determinar si "la fase de ajuste va a ser rápida y poco profunda" o "intensa y prolongada" y pidió a los agentes sociales que apoyen reformas para fijar los salarios.

El gobernador demandó a empresarios y sindicatos "una respuesta responsable" para adecuar "la evolución salarial a la situación específica de las empresas", y dijo que el sistema actual de negociación salarial, ligado a la inflación, "no es el más adecuado para evitar que se genere un fuerte descenso del empleo".

Ordóñez calificó de "problema nocivo" las cláusulas de revisión salarial cuando la inflación se produce por factores externos como el encarecimiento del petróleo, y llamó "ingenuo" a quien piense que las cláusulas "protegen la renta disponible de las familias".

Apoyo al plan de Bush

La presencia de Miguel Ángel Fernández Ordóñez en el foro organizado por el diario El Correo de Andalucía suscitó preguntas de los asistentes respecto al papel del Gobierno estadounidense en la crisis financiera. El gobernador del Banco de España deseó "éxito" al plan de salvación propuesto por el presidente George Bush. "Como españoles estamos interesados en que ese plan sea un éxito, e incluso deberíamos estar agradecidos a que se utilice el dinero de los contribuyentes americanos para intentar arreglar el problema. Si la solución americana funciona nos vamos a aprovechar todos", subrayó.

Fernández Ordóñez reconoció que la banca española "se enfrenta a retos difíciles" que provocarán una moderación del crédito y, por tanto, una reducción del negocio de las entidades bancarias. Se trata de un hecho "inevitable" al que se suma un alza de la morosidad derivada del ajuste inmobiliario. No obstante, "está aún lejos de alcanzar niveles alarmantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 2008

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