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Crónica:GETAFE 0 - BETIS 0 | Segunda jornada de Liga

Jacobo rescata al Getafe

El portero impide en su estreno en Primera la victoria del Betis

Los tiempos de exquisiteces han terminado en Getafe. Las delicatessen son cosa del pasado. Frente a los fuegos artificiales que pregonaron Quique Flores, Bernd Schuster y Michael Laudrup, el club, un tanto fatigado por practicar el fútbol total a precio de saldo, ha renunciado al espectáculo. Ni los disparos al larguero de Casquero, cómo no desde fuera del área, y de Albín desde el punto de penalti aliviaron la sensación de que el equipo ha cambiado su filosofía ofensiva por otra más ramplona. Que se lo digan al Betis, que le metió en un brete durante la primera hora y sólo sacó un punto como premio. Apurando el instinto asesino de Sergio García, Mark González y su conexión con Pavone, Chaparro, un especialista en sacar petróleo de la nada, leyó la cartilla al subcampeón de Copa de las últimas dos ediciones, al estandarte del jogo bonito, que quería un poquito de tranquilidad para asentarse en la categoría y para eso eligió a Víctor Muñoz, un veterano de los banquillos.

La mano del técnico maño no se ha hecho esperar: Granero fue suplente por segunda vez consecutiva. A su lado, Guerrón, campeón de la Copa Libertadores, fichado por su juego explosivo, acusaba, al parecer, los excesos del jet-lag. No lo pareció cuando en la segunda parte se lució con un repertorio de internadas.

Pese a semejantes regalos, el Betis desperdició múltiples ocasiones para alzarse con el triunfo. Su desgracia vino por su nula puntería y porque delante se encontró con un artista. Jacobo calló a quienes le cuestionaron con una actuación soberbia. El portero, condenado a ser la sombra por detrás de Abbondanzieri y Ustari, demostró que no fue el menos batido de Segunda por casualidad. Lesionados los dos argentinos, se reivindicó en su estreno en la élite desbaratando los intentos de Pavone, Mark González y demás verdiblancos que la pifiaron en varios mano a mano. Arzu, que chutó al larguero, cerró con un regusto amargo la opereta que el Betis se permitió en Getafe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de septiembre de 2008